Embarazo y Acoso Laboral, miedo a quedarse embarazada

Embarazo y Acoso Laboral, miedo a quedarse embarazada

embarazo y acoso

Los embarazos y la conciliación laboral y familiar, son elementos que los hostigadores pueden llegar a utilizar como elemento de acoso. En muchos casos, se tiende a despedir a la mujer, en otros, se provoca un escenario continuo de acoso laboral, con el fin de que la víctima abandone su puesto en la empresa.

Suelen ser objeto de acoso, las trabajadoras en situación de embarazo, las que ha regresado de su permiso de maternidad, las que han solicitado una reducción de su jornada para el cuidado de sus hijos menores de 12 años., que debido a su condición de madres trabajadoras son objeto de acoso laboral, las apartan de funciones y objetivos que antes eran naturales de sus puesto laborales, les adjudican labores que son inferiores a las propias de su puesto, o no se les asigna una tarea efectiva. Además, en otros casos, puede darse un trato vejatorio que atenta contra de su dignidad personal.

En la sociedad, esta instaurado un miedo constante a comunicar a la empresa donde se trabaja su estado de gestación, pues temen que sean víctimas de acoso laboral. Este hecho, nos plasma la realidad de la sociedad, por la que normalizamos las situaciones de acoso, y esperamos recibir actitudes constitutivas de acoso por el mero hecho de estar embarazada.

Si el acoso comienza en el momento que comunicas el embarazo, puede acarrear graves consecuencias, no solo a la mujer, sino al feto. El estrés, la ansiedad, la depresión, afecta de manera directa al proceso de gestación del menor, a su desarrollo.

Estos estados psicológicos, tiene incidencia sobre el peso de los niños, por lo que existe mayor riesgo de que sus hijos, nazcan con bajo peso, un factor que predispone a una mayor mortalidad.

Asimismo, los cambios en la actividad cardiovascular de la gestante, vinculados con las emociones, tienen efectos directos e inmediatos sobre el bebé. Además, estas emociones negativas durante el embarazo puede reprogramar el ambiente fetal, de tal forma, que afecte a la conducta y el funcionamiento del bebé más adelante a lo largo de la vida.

En cuanto a la depresión, los bebés pueden presentar síntomas depresivos, después de nacer, si la madre ha experimentado tristeza o desesperanza durante el embarazo, afectará de modo inminente, a su posterior desarrollo.

La exposición a situaciones de estrés prolongado, como es el acoso laboral, puede derivar en una limitación en el desarrollo intelectual del menor, manteniéndose déficit de atención, hiperactividad y falta de comprensión.

Si se juzga el acoso laboral y se valora el daño psicológico de las mujeres, también deberíamos valorar las posibles secuelas que esa situación de acoso laboral, está generando o ha generado en el bebé.

No podemos olvidar que aunque, aún no haya nacido, sí sufre, pues está vinculado inexorablemente a lo que siente y padece la madre.

El riesgo del intrusismo, cuando trabajamos con personas.

El riesgo del intrusismo, cuando trabajamos con personas.

intrusismo

Detenido en Antequera un falso psicólogo que había ejercido en un colegio y en un despacho profesional”

La psicología, se despierta esta semana con una nueva noticia de que, un falso psicólogo, ha estado ejerciendo la profesión como psicoterapeuta, no solo en un despacho profesional personal, sino en un colegio infantil, trabajando con niños y adolescentes. Además, el susodicho constaba como colegiado en el colegio de psicólogos correspondientes.

Todo esto, a los que ejercemos esta profesión, de manera legal, concienciada, habiendo realizado una carrera universitaria, distintos cursos, master, etc. y siendo conscientes de los requisitos que debemos tener para poder ejercer que no son pocos, no puede más que sorprendernos y en cierta medida, enfadarnos.

Nuestro asombro, sucede por varios motivos. El primero es, ¿qué control ha tenido este hombre para poder colegiarse en un supuesto colegio reglamentario? El segundo es, ¿Qué ha estado, ¿cómo ha actuado, qué herramientas ha utilizado con sus pacientes, personas en situaciones de crisis que necesitan ayuda y que requieren atención psicológica?

No debemos olvidar que el intrusismo profesional, además de crispar a los profesionales, hacen un gran daño a la población que necesita nuestros servicios, pues se encuentran vulnerables, sin capacidad de hacer, en ciertos momentos y dejan sus vidas en nuestras manos. Literalmente, está frase lleva consigo multitud de riesgos que los profesionales asumimos con conocimientos y habilidades, pero este tipo de Intrusos, ¿qué riesgos asumen y con qué recursos hacen frente a esas situaciones?

Haciendo reflexión, debemos afirmar que el intrusismo en nuestra profesión, lleva parejo una característica de personalidad importante, la carencia de empatía. La empatía es un elemento que todo psicólogo debe tener para poder ayudar al paciente y sin él, solo queda un único fin del Intruso, el dinero, la estafa, el aprovecharse de la persona vulnerable.

En la actualidad, nos encontramos con multitud de Intrusos en nuestra materia, por este motivo siempre aconsejamos que antes de iniciar una terapia consulten quién es el profesional, de donde procede qué titulación tiene y cual es su especialidad.

Por otra parte, existen otro tipo de Intrusismo, el novedoso coach, un coach no puede ni debe realizar una terapia, pues los resultados pueden llegar a desestabilizar aún más a la persona. Es por ello, que se deben estipular unos límites exactos entre la labor de un coach y la de un psicólogo, estas son completamente distintas.

Además, todo este tipo de intrusismo genera que cuando las personas o pacientes vuelven de nuevo a buscar ayuda, escuchamos en nuestra consulta frases como, “es que no me ha ayudado”, “sólo hablaba yo, él no me decía nada ni me daba pautas”, “fui, pero no me sirvió de nada”.

La realidad de una terapia psicológica, es que no damos consejos, sino que, ayudamos a la persona a encontrar soluciones en base a sus herramientas propias y aportamos habilidades para que se adapten a su situación y sepan gestionarla por ellos mismos.

En definitiva, el Intrusismo hace que la profesión se considere como una pantomima, nos desacredita como ayuda externa y genera en la sociedad el pensamiento basado en, para qué ir al psicólogo, si cuesta dinero y no ayuda en nada.

El informe pericial psicológico en acoso laboral

El informe pericial psicológico en acoso laboral

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La psicología posee ramas distintas desde las que abordar situaciones de acoso. Una de ellas es la rama clínica y otra la rama forense. Ambas se complementan en la actuación con personas que han sido acosadas laboralmente. Por este mismo motivo, los psicólogos forenses deben estar habilitados como sanitarios, clínicos, con el fin de abordar dichas situaciones de la manera más correcta.

El psicólogo forense se ocupa de recopilar, examinar y, finalmente, de presentar pruebas con fines judiciales.

Un psicólogo forense es el encargado de valorar si la situación que describe y presenta la supuesta víctima se puede deber a un posible caso de acoso laboral.

Confirmar si es o no acoso laboral es una cuestión que sólo le corresponde al juzgador y no al perito psicólogo.

Informe del psicólogo forense

Para la realización de un informe pericial psicológico de acoso, es necesario que el perito mantenga diferentes entrevistas de evaluación con el cliente y la aplicación de pruebas psicométricas, es decir, los test precisos para el caso concreto.

El psicólogo forense debe recabar la mayor información posible del caso, pues el peritaje psicológico forense no es una evaluación psicológica al uso de una persona.

Por lo tanto, la información se puede recopilar del atestado policial, del sumario, del procedimiento abreviado, de los letrados, familiares, informes clínicos previos y, en algunos casos, del propio sujeto o de las partes implicadas.

Posteriormente, debemos generar una hipótesis y llevar a cabo el proceso de evaluación, con entrevistas clínicas diversas y aplicando pruebas psicodiagnósticas.

Valor judicial del informe pericial psicológico

En el caso de acoso laboral, nosotros, como peritos expertos, realizamos un análisis minucioso de lo acontecido, pues el acoso tiende a ser complejo y difícilmente probable en un procedimiento judicial.

Por este motivo, es importante y relevante un informe pericial psicológico, en el que se plasma científicamente el proceso psicológico sufrido y las consecuencias de haber padecido un hostigamiento reiterado.

Analizamos el propio testimonio libre de la persona, el tiempo que ha durado el acoso, y el tipo de acoso que ha sufrido, así como las consecuencias que han ido apareciendo en la víctima. Con esto, demostraremos las situaciones de acoso laboral que ha estado sufriendo la víctima, para aportar datos objetivos sobre su sintomatología, rasgos de personalidad y la aparición de consecuencias.

Por lo tanto, un informe pericial psicológico tiene valor judicial, pues analizamos la causalidad de los síntomas que posee la víctima. Y además, se tienen en cuenta posibles causas contextuales que no estén vinculadas con una dinámica de acoso, como puede ser el síndrome del quemado o conflictos laborales.

El intenso mundo de los influencers. ¿fachada o realidad?

El intenso mundo de los influencers. ¿fachada o realidad?

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Estamos acostumbrados a ver a chicas y chicos jóvenes, llamados “bloggers” o “influencers” posando perfectos todos los días y en cada uno de los eventos a los que acuden. Parecen tener una vida repleta de felicidad, lujos, caprichos y que además están rodeadas de amigas y gente querida, y la realidad, tal y como hemos observado la semana pasada, no siempre es así.

Muchos nos preguntamos, ¿Cuál es el precio por vender tu vida cada día? ¿Cuánto vale un like?

Las personas hoy catalogadas de “influencer”, son aquellas que cuentan con cierta credibilidad sobre un tema en concreto, ya sea por su apariencia física o por lo que muestra en las redes sociales, por ejemplo, en moda. Estas personas, resultan interesantes para marcas que quieran vender sus productos, siendo los “influencers” el medio más rápido, ya que, con solo publicar una foto en las redes, llega a un enorme número de gente en muy poco espacio de tiempo.

Llegar a ser una de las “influencer” más importante y valorada, exige más dedicación de la que podemos creernos, llegando a considerarse esta forma de vida como una profesión más, llena de perfeccionismo y exigencia. Puede resultar atractivo al principio, así como fácil y entretenido, pero poco a poco, muchas y muchos de los jóvenes que se introducen en este mundo, empiezan a sentir la presión por tener que estar siempre perfectos y publicar cada actividad que hacen en su día a día; dejando relegados a un segundo plano, los momentos íntimos, los días más tristes, e incluso aquellos momentos en los que lo único que te apetece es descansar y no hacer nada.

Además, en todo tipo de trabajo, el empleado, tiene que conseguir unos objetivos frente a su superior, y este mundo funciona igual, si no cumples los objetivos, perderás valor socialmente. Los “influencer”, tienen que conseguir no sólo los objetivos que desean las marcas, sino los de sus seguidores en las redes sociales. Por este motivo, la presión y el estrés son más fuertes, que los de una persona anónima.

Para ello, uno de los objetivos más importante de estos jóvenes, es que no dejen de subir los seguidores y los likes en las redes sociales, porque si esto no ocurre, la situación puede llegar a ser estresante y frustrante puesto que, es un mundo muy competitivo. Es ahí cuando comienzan a aparecer los síntomas propios de los trastornos adaptativos con sintomatología ansioso-depresiva, cómo baja autoestima, sensación de fracaso, pensamientos negativistas como creer que si no tienes determinados likes o comentarios no has triunfado o no vales nada.

Esto no se desarrolla de igual manera en todas las personas, puesto que, según el tipo de personalidad que tenga cada “influencer”, utilizará distintos tipos de herramientas para afrontar dicha situación estresante. Existen personalidades más fuertes, que saben sobreponerse a la situación y darle la importancia que realmente tiene, pero, por el contrario, hay otras más vulnerables, que gestionan peor estas situaciones y lo sufren más.

Según datos publicados en otros medios de comunicación, una de las “influencers” del panorama nacional, Celia Fuentes, concursante del reality de Sara Carbonero, Quiero Ser, decidió quitarse la vida la semana pasada. Al parecer, estaba atravesando una de las malas etapas de este mundo, y esto, unido a otros factores emocionales, ha dado lugar a la peor noticia.

Ante situaciones como estas, es cuando nos preguntamos, qué estaba pasando esta chica si parecía muy feliz en las fotos. Y nos paramos a reflexionar, ¿es real todo lo que se publica en las redes sociales o es una fachada para mantenerse en la palestra social? Pues bien, podríamos contestar afirmando que no existe una vida perfecta, sin momentos difíciles.

Además, “vender” una vida idílica, solo nos aleja de la realidad y de la expresión de emociones, tanto positivas como negativas, y puede llegar a tener efectos devastadores en el resto de la sociedad, puesto que, gran cantidad de adolescentes, en pleno proceso de desarrollo, querrán parecerse a esos “influencers” siendo feliz cada día, sin problemas, ni sin malos momentos en la vida.

 

Electrosensibilidad, ¿realidad o sugestionabilidad?

Electrosensibilidad, ¿realidad o sugestionabilidad?

electrosensibilidad

 

Las personas afectadas definen la electrosensibilidad, como una enfermedad notoria recurrente, provocada por la exposición a campos electromagnéticos. Ser eléctricamente sensible significa poseer un conjunto de síntomas (dolor de cabeza, cansancio crónico, dificultad para dormir…) que se activan o se intensifican al encontrarse cerca de aparatos eléctricos, transformadores, antenas de telefonía móvil y/u otras fuentes de radiaciones.

¿Es real esta “enfermedad”? La organización mundial de la salud, no lo considera enfermedad, pues a través de distintos estudios, afirman que no existe peligro a las ondas que percibidos del entorno.

Entonces, ¿cómo es posible que estas personas desarrollen sintomatología física al exponerse a elementos que generan ondas electromagnéticas?

Podemos aventurarnos y plasmar ciertas hipótesis que podrían explicar la causa de dicha sintomatología. Una de las hipótesis es tener unos rasgos de personalidad obsesivos, por lo que existe un componente psicológico y psicosomático.

Además, están convencidos de que realmente esas ondas provocan en ellos un malestar intenso. El elemento psicológico es determinante en este tipo de dolencias, pues cuando nos autoconvencemos de algo, provocamos que nuestra mente desarrolle verdaderamente esa reacción fisiológica ante la exposición a las ondas.

Por otra parte, nos encontramos con determinadas empresas que venden productos específicos relacionados con esta dolencia. Las personas afectadas ven en ellos, unos “salvadores”, son quienes les brindan las herramientas para protegerse del mal de las ondas electromagnéticas.

La realidad, es que estas empresas sugestionan a las personas, haciéndoles ver que sin sus productos están indefensos y en este caso, las personas afectadas no pueden, ni quieren verse expuestos de ninguna forma. El miedo y la incertidumbre son componentes que no quieren experimentar, por lo que gastan grandes cantidades de dinero, con el único fin de prevenir. En este caso con la prevención, lo único que se consigue es el empeoramiento de la persona, pues realiza de forma continua y recurrente conductas obsesivas, con el fin de eliminar toda variable que pueda afectarle.

Estas conductas obsesivas, a medio y largo plazo, generan aun mayor malestar en el individuo, pues si no las realiza, cree verdaderamente que está en peligro y la ansiedad, en esos momentos, se convierte en algo insoportable.

La hipervigilancia en estos casos, tiene un alto nivel. Dicha hipervigilancia acarrea un desgaste emocional y físico, por lo que las personas prosiguen con una sintomatología ansiosa constante.

Por lo tanto, la Organización Mundial de la Salud, no ha encontrado causa-efecto entre la radiación de los teléfonos móviles y el WiFi y la sintomatología que presentan. Con todo esto, se puede concluir que los síntomas que padecen algunas personas parecen estar producidos por un fenómeno psicosomático, que aumenta cuando oímos hablar de ello y cuando centramos nuestra atención en esa supuesta causa.

El juego de la Ballena Azul: El juego que lleva al suicidio.

El juego de la Ballena Azul: El juego que lleva al suicidio.

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¿Hasta dónde podemos llegar cuando somos retados a realizar un macabro juego que consiste en luchar contra nosotros mismos?

Esta pregunta es la que se hacen ahora mismo cuerpos de policía de varios países como Rusia, México, Brasil, Colombia, e incluso España.

El macabro juego de La Ballena Azul, nos tiene a todos en jaque. Se trata de grupos o comunidades cerradas, afincadas en las redes sociales como Facebook, que incitan a los adolescentes a realizar cincuenta retos en cincuenta días, poniendo como broche de oro o reto final, el suicidio. Este último reto lo describen como: “saltar de un edificio alto. Tomar su propia vida”.

Los participantes, son conocidos como “los ballenas azules”, y cada uno de ellos tiene un “guardián” o “curador” debido a que ciertas pruebas no pueden realizarse de manera individual. El papel del “curador” consiste en dar el visto bueno a “la ballena azul” y a la realización de sus pruebas. Los cincuenta retos, se reparten en diferentes actividades como: autolesionarse, o “dibujarse” ciertas letras en el brazo con un cuchillo, pincharse las manos con una aguja muchas veces, despertarse a las 4:20 de la madrugada y ver las películas de terror o psicodelia que te ordena el “curador”, cortarse el labio, ponerse al borde de edificios altos, e incluso, según el perfil de la ballena azul, la víctima, hay varios retos denominados sorpresa o secreto, que los va determinando el curador según la marcha del juego.

El reto señalado para el día 26, consiste en que, el curador, le dirá a la ballena azul la fecha de su muerte, y éste la tendrá que aceptar. Los participantes, o víctimas, están avisados antes de empezar a jugar, de que una vez que deciden participar en “La ballena Azul” no podrán dar marcha atrás, y si proponen la retirada, son amenazados con la idea de que irán a por él. Se trata de individuos que, escondidos tras una red social, incitan a los jóvenes al suicidio y les mantienen amenazados todo el tiempo que dura la actividad.

¿Qué lleva a los jóvenes a realizar tal juego macabro? Pues bien, existen unos factores determinantes, que están presentes en gran parte de los adolescentes; es obvio que, hay que atender a la personalidad de cada uno, pero algunos de estos podrían ser escasas habilidades sociales, timidez, gran tiempo de dedicación a las redes o la tecnología, solitario, retador, tímidos, competitivos, etc.

Los adolescentes, no tienen completamente desarrollado el pensamiento crítico, debido a que los humanos tenemos una estructura cerebral que madura a los 20 años, y es ahí cuando somos capaces de tomar decisiones racionales de manera más madura, como inhibir impulsos, por ejemplo, o no dejarnos llevar por el resto de la sociedad. No debemos olvidar, que en la adolescencia lo más importante es el grupo y la estructura social, y que puede condicionarnos hasta límites insospechados.

¿Por qué se llega hasta el final? Se trata de un juego psicológico, que te va desgastando emocionalmente y físicamente, te va metiendo en una red, una tela de araña de la que es muy difícil salir. Se construye un mundo paralelo formado por el riesgo, lo prohibido, la extorsión y el miedo.

¿cómo podemos detectar si a nuestro hijo le está pasando esto? es necesario prestar atención a los cambios de comportamiento de nuestro hijo. La observación es la herramienta más importante a la hora de detectar problemas y es la que menos se lleva a cabo en la vida diaria. Es absolutamente necesario observar las actividades cotidianas del menor, el tiempo que dedica a las redes sociales o a la tecnología, el tiempo que pasa con su entorno social, las actividades que realizan etc.

Una vez cubierto este campo, es necesario tener una buena comunicación con el menor. De esta manera, podremos incluso prevenir que esto ocurra. Si hablamos con nuestros hijos del tema, de la ballena azul, del suicidio, de sus consecuencias, de los retos, del daño que suponen, podemos prevenir la tentación que supondría curiosear sobre el juego. Podemos contestar sus dudas, dar respuesta a todas las dudas que quizá son las que le lleven a introducirse en ese juego.

La Programación Neurolingüística

La Programación Neurolingüística

PNL

La PNL o programación neurolingüística, surge realmente por mera curiosidad. Sus creadores Richard Bandler (informático) y John Grinder (psicólogo y lingüista) deseaban saber por qué los tratamientos de tres terapeutas de EE.UU. tenían esos grandes resultados respecto a sus pacientes.

Estos autores, concluyeron que los tres terapeutas tenían algo en común, el patrón de comunicación con sus pacientes, este, era muy específico. Esta investigación, propició que Bandler y Grinder desarrollaran un sistema de aprendizaje que se pudiera usar en las terapias. Mediante este sistema de aprendizaje se consiguen resultados positivos en cuanto a la motivación personal, la autoestima, habilidades sociales, relaciones sexuales, eliminar los miedos, etc.

Cuando hablamos de PNL, programación neurolingüística, nos referimos a la aptitud para producir y desarrollar el esquema de comportamiento, así como a las percepciones sensoriales que determinan nuestras emociones y los medios que tenemos para comunicarnos con el resto, tanto verbalmente como por el lenguaje no verbal. La mente humana codifica como un ordenador, en este sentido, las experiencias sensoriales se van introduciendo como datos y con posterioridad se utilizarán dichos datos para distintas situaciones que ocurran en la vida cotidiana.

Por lo tanto, vamos forjando nuestro mapa de la realidad personal con los distintos datos que introducimos y por los que formamos el recuerdo y nuestro pensamiento. Según el sistema de representación sensorial, es decir, el modo de recibir y procesar la información del entorno, nos podemos clasificar en: persona visual, persona auditiva y persona kinestésica.

Si tiendes a ser una persona visual, posees un nivel alto de energía, eres inquieta, observadora, captas el detalle y muchos aspectos que otras personas pasan por alto. Las personas visuales, suelen visualizar las imágenes en su mente para poder recordarlas y es común que, para esto, se escriban pequeñas notas o apuntes. Se concentran en lugares tranquilos.

Si eres una persona auditiva, serás más relajada, comunicativa y con grandes dotes de expresión; a estas les gusta conversar y recuerdan con detalle cada una de las palabras que han escuchado.

Si, por último, eres una persona kinestésica, serás tranquila con un gusto esencial por las emociones y por todo aquello que tenga que ver con las cosas manuales, con experimentar con el tacto y el gusto. Estas personas son muy expresivas socialmente, buscan la cercanía, los abrazos y el contacto físico, son más espontaneas y tienden a buscar las emociones de primera persona.

Es imprescindible para formalizar la PNL, reconocer las estrategias para comportarnos de la manera más adecuada posible. En una estrategia se distinguen tres etapas: la entrada, las operaciones y la salida. Esta observación nos permite saber cómo y con cuál sistema de representación sensorial vamos a presentar nuestra información y con cuál será representada la de otra persona, ya que, si respetamos la secuencia de las estrategias propias y ajenas, comprenderemos más fácilmente lo que tenemos que decirle al otro.

La Programación Neurolingüística, consiste en, una serie de estrategias que se centran en identificar y usar modelos de pensamiento que influyen sobre el comportamiento de una persona como una manera de mejorar la calidad y resolver problemas.

Los objetivos de la PNL son, entre otros, corregir las representaciones cognitivas, haciéndolas más útiles, y proporcionar una serie de estrategias y habilidades eficaces para la mejor adaptación de aquellas situaciones que surgen en el día a día.

Por último, es importante mencionar que la PNL se rige por diez principios siendo estos:

  1. Cada individuo posee una manera de orientarse en el mundo. A medida que entramos en la etapa adulta, vamos creando más alternativas para adaptarnos al entorno. Creamos un mapa interior que nos da opciones para responder a las demandas del entorno.
  2. El mejor mapa interior será el que más caminos tenga, es decir, cuantas más posibilidades tengamos para responder a cada situación, mejor nos encontraremos.
  3. Cada comportamiento posee una intención positiva, es decir, cada conducta que realizamos tiene carácter adaptativo y por ello es considerado positivo.
  4. La experiencia está formada por multitud de elementos. Si dichos elementos se modifican, el efecto de las experiencias también lo hará.
  5. Todos los problemas tienen solución. Si creamos distintos caminos en nuestro mapa interior, sabremos solucionar los problemas de distintas maneras, eligiendo la más apropiada en cada momento.
  6. Toda persona posee la fuerza necesaria para solucionar las dificultades que se le presentan, tan solo hay que trabajar aquellas creencias limitantes de la persona.
  7. La mente y el cuerpo son uno. Con esto nos referimos a que cada pensamiento y cada emoción afectan al cuerpo y viceversa, de tal forma que crea dificultades físicas.
  8. La comunicación debe ser clara, por lo que nos debemos regir por unas pautas que no den lugar a malas interpretaciones.
  9. Los fracasos deben ser considerado como oportunidades para superarse y avanzar personalmente.
  10. Si la forma de comportarte no tiene los resultados deseados, es necesario cambiar la manera de intentar conseguir lo que se quiere.

Por tanto, la PNL puede ser utilizada como una herramienta más para poder resolver las distintas problemáticas de nuestro entorno, como puede ser el acoso. Si utilizamos los diez principios anteriormente mencionados, conseguiremos disminuir la sintomatología propia y adquirir unas habilidades para poder sobrellevar situaciones como esa y otras. Obtendremos la idónea forma de comunicarnos, conoceremos nuestros pensamientos unidos a nuestras emociones y a nuestro cuerpo y encontraremos otras formas de resolver situaciones que anteriormente no habíamos ejecutado.

El viaje más caro de sus vidas

El viaje más caro de sus vidas

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Últimamente, la sociedad ha ido teniendo conocimiento de “la trata de mujeres”.

La mayoría de mujeres que se encuentran en esta situación, buscan migrar de sus países y son engañadas con falsas promesas sobre el trabajo, el destino y sobre las condiciones de vida.

Nos solemos preguntar, ¿cómo consiguen reclutar a mujeres?. Pues bien, las personas partícipes de esta red de maltrato, se aprovechan de la necesidad de las mujeres y de su confianza, brindándoles posibles trabajos en el extranjero a través de agencias de reclutamiento de trabajadores.

Haciendo uso de su falsa generosidad, les ofrecen un préstamo para tramitar el viaje y todo queda en eso, una falsa generosidad, pues este es el momento de la creación de la deuda permanente con ellos.

El engaño es una palabra que llevan consigo todas las mujeres víctimas de estos hechos. Este engaño va parejo con las formas de control que tienen los captores sobre ellas. Las formas de control que se llevan a cabo son la privación de libertad, incomunicándolas en lugares donde desconocen el idioma, quitándolas el pasaporte, controlando lo que hablan en cada momento, les inducen al consumo de alcohol y drogas y utilizan la violencia física y psicológica.

Esta violencia ejercida va acompañada de amenazas, amenazan con hacer daño a sus familiares o incluso matarles.

Las víctimas de la trata pueden tener múltiples consecuencias psicológicas, provocados por esa situación de daño continuado que estas personas han sufrido. Cuando hablamos de daño, no nos referimos sólo a daño físico, sino al miedo que tienen y al instinto de supervivencia desorbitado que generan, viéndose obligadas a ocultar bajo una sonrisa sus verdaderos sentimientos y emociones.

El daño infringido no sólo permanece en ellas durante la explotación sino que perduran en el tiempo y aflora en su vida posterior. Podríamos hablar de consecuencias como pérdida de memoria, producto del estrés postraumático, mostrar un comportamiento agresivo con un rechazo social debido a la desconfianza, así como miedo intenso y desesperanza, producto del abuso de los agresores.

Por otra parte, fruto de la ansiedad generada sobre las víctimas, pueden llegar a tener reacciones como insomnio, palpitaciones intensas e incluso pueden llegar a desarrollar enfermedades psicosomáticas.

Por todo esto, las personas víctimas de trata, hacen el viaje más caro de sus vidas, no solo por el dinero que se supone que tiene que devolver a los agresores, sino por el coste emocional que supone.

Estrés provocado por el ruido

Estrés provocado por el ruido

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El estrés es una palabra que todo el mundo utiliza y no siempre de la manera adecuada. La popularidad que ha alcanzado el tema del estrés, no solo pone de manifiesto la preocupación que genera hoy en día, también lleva a cierta confusión del concepto y a un exceso en su patologización.

El estrés, bien definido, es el proceso que se pone en marcha cuando una persona percibe una situación o acontecimiento como amenazante o desbordante, ante la cual no tiene recursos de afrontamiento. Si bien es cierto que el estrés puede ser positivo o negativo, y que cada uno de ellos influye de una determinada manera en nuestro organismo.

Estos acontecimientos amenazantes, se conocen como estresores y las respuestas que generamos, que genera nuestro organismo, se conocen como respuestas adaptativas.

Es importante saber, que un mismo hecho no resulta igual de estresante para todas las personas, ni siquiera en todas las circunstancias o momentos de la vida para ella misma.

Factores como la forma de evaluar el suceso y/o las capacidades para hacerle frente, la manera de afrontar las dificultades, (negar el problema, aplazarlo o poner en marcha conductas de autocontrol), las características de personalidad y el apoyo social, lo determinarán.

El ruido, agente estresor

En este apartado, vamos a explicar lo que sucede cuando el agente estresor es el ruido. Es un estresor físico (vibraciones del aire percibidas como sonido no deseado), externo (proviene del exterior) común (por lo extendido que se encuentra) no especifico (puede afectarnos del mismo modo que otros estresores), que perturba la tranquilidad de los sistemas cardiovasculares, endocrino e inmune.

La incapacidad de poder enfrentarse a dicha sobreestimulación, es la que puede provocar reacciones de estrés adversas.

Estrés agudo: requiere una rápida respuesta del organismo, del tipo “lucha o huye”. En el caso del ruido, puede ser desencadenada por un ruido inesperado, por ejemplo, o por un ruido de origen inusual. Se incrementan los niveles de adrenalina, y el flujo de oxígeno al cerebro, y se reduce la activación del resto de áreas. Aumentan también la tasa cardiaca y la presión sanguínea, que, junto con el aumento de energía en el cerebro, permitirá al individuo enfrentarse mejor a la amenaza.

Las reacciones de estrés agudo son necesarias para la supervivencia, pero si estas ocurren de forma repetida, hasta convertirse en crónicas, pueden aparecer efectos adversos para la persona. Por ejemplo, puede aparecer un desequilibrio en la respuesta de los sistemas corporales.

El cese de dicha reacción de estrés agudo, es necesario para que se cumpla la fase de recuperación y descanso, por eso, si la sobreestimulación es continua, la salud del individuo puede verse muy afectada.

Estrés crónico: la exposición crónica al estrés, produce cambios hormonales de especial importancia en reacciones adversas y puede desarrollar distintas enfermedades.

Esta reactividad, en modelos de estrés inducidos por el ruido ha sido implicado en el desarrollo de desórdenes del sistema cardiovascular, sueño, aprendizaje, memoria, motivación, resolución de problemas, agresión e irritabilidad.

Según el estímulo percibido, la capacidad de recursos y del individuo para hacer frente, la experiencia previa, la personalidad etc. determinaran que acción ejecuta el individuo:

  1. “lucha o huye”, que son efecto del incremento de adrenalina y noradrenalina.
  2. “derrota”, que incrementará la ACTH y el cortisol.

La exposición al ruido, tanto aguda como crónica, afecta a los niveles de cortisol, y la regulación de éste es un factor importante para poder sobrellevar de manera adecuada el estrés físico y psicológico.

La direccionalidad del acoso laboral

La direccionalidad del acoso laboral

 

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El acoso puede ser ejercido de muy diversas formas tal y como referimos en el anterior post. Teniendo en cuenta siempre, la definición de acoso laboral y entendiéndolo como, una situación de violencia o acoso en el ámbito de trabajo habitualmente dirigida hacia una persona (víctima) por parte de una o varias otras, con el objetivo de aislarla del grupo laboral y eventualmente, conseguir que renuncie o que sea despedida.
Con esta definición queremos centrarnos en el hostigamiento ejercido por una o varias personas y la direccionalidad de las mismas, es decir, si dicho hostigamiento ha sido realizado entre compañeros por lo que sería un hostigamiento horizontal, si ha sido realizada desde los subordinados a los jefes, denominándolo acosos ascendente; o si por el contrario ha sido realizado por superiores hacia sus trabajadores que en este sentido lo denominaremos en escalafón o descendente.
El acoso laboral descendente, es el más frecuente. Se da cuando uno o varios jefes acosan a un trabajador de nivel jerárquico inferior. Este tipo de acoso puede tener un fin estratégico. Dicho fin es la renuncia del trabajador y de este modo no abonar la indemnización correspondiente a despido. Además, puede ser utilizado como una herramienta de gestión de empresa, de tal forma que se hostiga a todo el personal por el temor que subyace a perder el control. Así mismo, otra de las finalidades del propio acoso tiende a ser que el superior desee dañar al trabajador sin una causa concretar, más allá de la perversión del superior.
Por otra parte, el acoso laboral ascendente da lugar cuando un trabajador con un cierto nivel jerárquico es acosado por uno o varios de sus subordinados. Este tipo de acoso, en su mayoría, sucede cuando los acosadores no aceptan, ni estiman oportuno que la persona que desempeña el cargo de jefe la realice. Generalmente, este hostigamiento aparece cuando el jefe es nuevo en el puesto laboral. También puede producirse como reacción ante un superior autoritario, arrogante, caprichoso o incapaz de tomar decisiones imparciales.
Podríamos decir, que este tipo de acoso es el menos frecuente, pero que si se da, puede llegar a generar numerosas complicaciones en el superior, derivando en una disminución del autoestima, dificultades de concentración, incapacidad de toma de decisiones, ansiedad en el momento de encomendar labores y llevarlas a cabo, dudando de su propia iniciativa, delegar en otras personas no adecuadas laboralmente las decisiones que le atañen, en definitiva, un sinfín de consecuencias que minan la actividad profesional del superior y su estado psicológico.
El tercer tipo de direccionalidad es el llamado acoso laboral horizontal, que tiende a darse cuando un trabajador es acosado por uno o varios de sus compañeros de trabajo, los cuales se encuentran en su mismo nivel jerárquico.
Generalmente, las causas que ocasionan este tipo de acoso pueden ser variables. Entre las causas más dadas en nuestra población son las enemistades personales, el interés por ocasionar daño y menospreciar al que consideran el más débil o que es diferente al resto de compañeros. Cuando hablamos de “ser diferentes”, nos referimos a la discriminación que realizan por la religión, el género, la orientación sexual o las ideologías políticas, en su mayoría.
Además, en este tipo de acoso horizontal, se unen ciertos compañeros o en solitario y convierten a la persona acosada en “chivo espiatorio”, es decir, quiere o quieren hacer culpable de algo de lo que no es a la persona acosada, sirviendo así de excusa a los fines del acosador o acosadores.
También, es probable que los sentimientos de envidia hacia la víctima, la cual suelen ser habilidosas con grandes capacidades laborales, así como características de personalidad potentes o un físico arrollador. Estos sentimientos de envidia pueden ser el punto de partida de las actitudes hostigadoras, manteniendo la finalidad de humillar, ridiculizar o minimizar a la víctima, por el temor a perder el propio puesto de trabajo o de que dichas características del acosado puedan bloquear o hacer invisibles las del acosador, quien generalmente se oculta bajo una manta de insatisfacción personal, sentimiento de inferioridad.
Con todo esto, queremos hacer hincapié en que todas las personas pueden ser susceptibles de ser acosadas laboralmente. Por este motivo, como personas individuales debemos ser consciente de que lo que parecen “gracias” en tu equipo de trabajo hacia una persona, puede ocasionarle grandes consecuencias psicológicas.