Informe pericial en acoso del colectivo LGTB

Informe pericial en acoso del colectivo LGTB

lgtb

En la actualidad, aunque intentemos afirmar que no existe odio a determinadas personas, la realidad es contraria.

El colectivo LGTB está expuesto a numerosas situaciones de acoso, simplemente por ser quienes son, tildándoles de que son “diferentes al resto”. El acoso al que son sometidos por compañeros de clase, vecinos, o simplemente cualquier ciudadano, puede llegar a generar multitud de síntomas negativos, como puede ser ansiedad, sentimientos de tristeza, desesperanza, etc.

Es por este motivo que es necesario denunciar cualquier situación de acoso y poder dejar patente el daño que hacen determinados comentario o en su defecto, determinados hechos. En nuestra labor profesional ayudamos a las víctimas a ponerle nombre a lo que le ocurre, a esos síntomas que han aparecido, en ocasiones, sin darse cuenta.

Muchas personas tras una situación de acoso de este tipo, comienzan a sentirse responsable de las situaciones y de las vejaciones que sufren, creyéndose finalmente, que son “raros” y que merecen ese trato.

Es por esto que realizamos informes periciales para que puedan aportarlo al juzgado y de ese modo, dejar patente el daño que se ha provocado a la víctima y que ese daño no es sino, el resultado de una situación de acoso.

Nuestro único fin es analizar todo lo sucedido y constatar si existe un nexo causal entre el sufrimiento de la persona y el hecho imputado, es decir, agresión o acoso. El informe pericial les ayuda, puesto que se encuentra vulnerables al tener que demostrar que lo que están sintiendo y lo que les está afectando psicológicamente, viene determinado por los supuestos hostigadores.

Puede resultar mínimo un comentario, pero la realidad es que la suma de pequeños comentarios, provoca grandes daños que atentan contra la estabilidad psicológica de las personas y nuestro fin es poder demostrar esto ante el juzgado, como peritos.

Los daños pueden ser muy numerosos, y de distinta gravedad, incluso pueden generar miedo a salir de sus domicilios, o acudir a eventos sociales, por temor a ser agredidos o insultados.

Sin lugar a dudas, creemos que es imprescindible no ocultar el daño y denunciar cualquier tipo de discriminación y acoso.

¿Crees que puedes controlar los tiempos de juego?

¿Crees que puedes controlar los tiempos de juego?

Wired hands with joypad meaning videogame addiction

Últimamente, se habla mucho sobre la adicción a las nuevas tecnologías, así como a las redes sociales y a los teléfonos móviles, pero, ¿qué pasa con los videojuegos y las consolas? ¿son acaso un mejor entretenimiento que los móviles?

En el año 2018, la OMS reconoció la adicción a los videojuegos como un trastorno más, el cual necesitará de un tratamiento específico para superarlo. Dicho trastorno, puede ocasionar alteraciones a nivel personal, familiar, social, educativo y en otras áreas importantes del funcionamiento de la vida cotidiana, como por ejemplo el sueño y el rendimiento laboral o académico.

Es importante tener en cuenta, que no es lo mismo un abuso que una adicción, tanto para la persona como para iniciar un tratamiento especializado, y que no es lo mismo, un menor que una persona adulta. El abuso en el uso de los videojuegos, existe cuando se sobrepasan o extralimitan los tiempos de uso del mismo; la adicción, esta presente cuando la persona, presenta afectación en una o varias áreas de su vida como por ejemplo la social o la familiar.

En cuanto a la población de riesgo, es cierto que solemos pensar que los menores e incluso los adolescentes, están en mayor riesgo, porque tendemos a relacionar la idea de que, al pedir permiso para jugar, los adultos responsables de esos menores, tenemos controlado su tiempo de juego. Es cierto, que, limitando el tiempo, podemos disminuir la adicción al juego, pero no podemos olvidar, los comportamientos o reacciones que genera la falta de juego en los menores, y si, por ejemplo, observamos a nuestro hijo con ansiedad o rabietas por querer jugar, y no poder, o al finalizar su tiempo de juego, o a nuestro hijo adolescente, con falta de sueño por las horas de juego, deberíamos reflexionar sobre el tema, intentar hablar con él o bien, acudir a un profesional.

Respecto a los adultos, no por el hecho de serlos y controlar su propio tiempo de juego, son menos propensos a la adicción al videojuego; uno de nuestros pacientes, reconoció que llegó a perder todo el contacto con su vida real, debido a que solo le importaba el juego. Explica, como al principio resultaba medianamente fácil cerrar una partida y esperar otro momento para iniciar otra, pero que poco a poco el tiempo de espera iba siendo menor, iban pasando las horas por la noche y su cansancio iba en aumento, su rendimiento laboral iba empeorando hasta que finalmente perdió su trabajo. Reconoce que cuando llegó este momento, no era consciente de lo que estaba pasando y solo pensaba en jugar. Explica que, en su vida personal, las cosas no iban mejor, aun le agradece a su mujer todo el apoyo que le prestó y no entiende como no se fue con otra persona, no hacía planes con ella y reconoce que abandonó absolutamente todo.

Apoyado por su familia, y motivado por su pareja especialmente, la víctima decidió pedir ayuda, comenzó a entender qué era lo que le estaba pasando y a darse cuenta de todo lo que había perdido y lo que estaba a punto de perder si seguía manteniendo esa vida, y esa adicción.

Actualmente, nuestro paciente ha recuperado el control de su vida, tiene un trabajo y su familia y él vuelven a tener una vida normal.

Desde aquí, queremos transmitir la importancia de pedir ayuda externa, tanto por parte de la persona afectada, como la familia, los apoyos sociales son fundamentales para superar este tipo de situaciones, y sin ellos, probablemente la persona no consiga entender lo que está viviendo.

Acoso escolar racista

Acoso escolar racista

 

suspenso al racismo

El equipo de Psicología Velázquez, tuvimos la suerte de conocer a Camila y a su familia, cuando la menor tenía 11 años. Se trata de una menor, privada de experimentar todo aquello que debería y que normalmente hacen las niñas de su edad. En su caso, Camila, vio su mundo alterado cuando unas compañeras de colegio, comenzaron a meterse con ella. Cuando la conocimos, enseguida entendimos que Camila no estaba bien, y que la niña que teníamos enfrente, no estaba disfrutando de su niñez.

La primera reacción de la menor, ante todo lo que ocurría en el centro escolar, C.E.I.P. Cardenal Herrera Oria, como suele suceder en estos casos, fue la de intentar justificar y entender, por qué estaba pasando eso, y por qué era ella el objeto de insultos y comportamientos desadaptativos; tras no encontrar razón alguna, Camila hizo lo que deberían hacer todos los menores que sufren acoso escolar: HABLAR. Camila, comenzó a poner en conocimiento de sus padres y de los profesores del centro, lo que estaba ocurriendo, pero las respuestas que le llegaban eran nulas. Camila, no recibía apoyo por parte del profesorado ni del personal adulto del centro, mientras veía una lucha incesante por parte de sus progenitores de solucionar la situación, de la mejor manera posible.

Su progenitora, Petra, inició un camino decidida a llegar hasta el final, con el único fin, no solo de que su hija, dejara de sufrir en el colegio, sino de que todos los menores, víctimas de acoso escolar y familiares de los mismos, supieran que existen herramientas y métodos para que el acoso se erradique dentro del propio centro escolar y que son los trabajadores del centro los que deberían iniciar dichos protocolos e investigaciones. Fruto de este camino, y de esta lucha, tuvo lugar este pasado martes 8 de octubre, el juicio contra la Comunidad de Madrid, en el Juzgado 34 de lo Contencioso Administrativo.

Petra, y el resto de familiares de Camila, confían en la justicia, y mantienen la esperanza de que estas situaciones, no solo no vayan a más, sino que los profesionales de los centros educativos, entiendan que las herramientas que existen para frenar los casos de acoso desde el principio, están ahí para utilizarlas. Recalcan que lo más importante para ellos es el bienestar de su hija, y que todo lo vivido no genere en ella ningún tipo de sintomatología crónica y que, tras defender su verdad hasta el final, Camila pueda continuar viviendo su infancia y su adolescencia como deberían hacerlo todos los niños de su edad.

Con todo esto, desde Psicología Velázquez, queremos sumarnos a la campaña lanzada en las redes sociales #suspensoalracismo, no solo para seguir luchando contra el acoso escolar, sino para luchar contra el acoso escolar racista y visibilizar, que desgraciadamente a día de hoy, en el mundo en el que vivimos, siguen existiendo estas situaciones.

El estrés y nuestra respuesta adaptativa

El estrés y  nuestra respuesta adaptativa

estres

El concepto de estrés, generalmente, se ha atribuido a los elementos psicosociales. Por este motivo aparece un estado de estrés psicosocial, cuando una serie de peticiones no cotidianas o excesivas amenazan el confort o integridad de una persona. Si se ejecuta, intentamos controlar la situación aunque podemos encontrarnos desbordados, perdiendo los recursos de afrontamiento. Por consiguiente, estaría afectado e influiría en su vida cotidiana.

En el caso del estrés ambiental, una persona responde o reacciona ante una situación concreta, en la que se presenta un conjunto de variables ambientales cuya intensidad hacen que sean percibidas como dañinas para el sujeto.

En este sentido debemos mencionar el proceso que sigue al agotamiento psicológico ante un agente estresante. En un primer momento, nos alarmamos ante una posible situación de estrés y el organismo empieza a desarrollar una serie de cambios fisiológicos y psicológicos, como sin los dolores de cabeza o la ansiedad que lo condicionan para responder a la situación de estrés.

Ante ese agente estresor, el cuerpo y la mente intenta adaptarse, incesantemente, utilizando los recursos fisiológicos, cognitivos y emocionales para intentar mitigar la situación de estrés y los efectos que ello supone. Tras esto, puede ser que finalmente nos adaptemos o que no nos adaptemos y por lo tanto, presentemos un agotamiento psicológico.

En ese momento, comienzan a aparecer trastornos fisiológicos, psicológicos o psicosociales que influyen de manera directa a la adaptación de la persona al entorno y a su estabilidad psicológica.

La eterna crítica a ‘los informes de parte’

La eterna crítica a ‘los informes de parte’

critica

Llevamos años ejerciendo, por vocación y por suerte, como psicólogas forenses en nuestro propio despacho; esto, quiere decir que nos dedicamos a la realización de informes periciales psicológicos, que sirven como prueba en distintos procedimientos judiciales. A lo largo de estos años, hemos tenido la suerte de conocer y trabajar con otros peritos, psiquiatras, médicos, odontólogos, todos ellos “privados”, emprendedores que con vocación, ilusión y motivación, deciden crear e iniciar un proyecto de trabajo que es igual de lícito que el trabajo de todos aquellos profesionales que deciden opositar, y realizar informes periciales en algún órgano judicial o informes médicos en algún centro de salud.

Todos, realizamos la profesión porque nos gustan multitud de cosas de ella; una de ellas, trabajar sintiendo que cada día ayudas a mucha gente, que sientes que eres útil y un apoyo para ellos; cuando entran por la puerta de nuestro despacho, todavía no saben que van a ser escuchados sin mirar el reloj, sin mirar cuanto tiempo queda para que entre el siguiente paciente o evaluado, cuál es su número de historial médicos o su número de procedimiento, aquí son Daniel, Marta, Lorena, Carlos, los que vienen, con sus historias, con sus problemas, con sus hijos, con sus secuelas. Otra, es sentir que en momentos en los que sienten que no pueden más, les has ayudado a retomar las riendas de su vida, les has encendido una luz que no encontraban y salen andando solos, eso no tiene precio ninguno, si lo habéis vivido nos entenderéis.

Queridos compañeros que os limitáis a indicar o manifestar la famosa frase: “es un informe de parte”, sería importante que supierais que, el informe de parte, tiene muchas horas de trabajo detrás, muchas pruebas objetivas realizadas, corregidas e interpretadas, dentro de los estándares de los Colegios Oficiales de Psicólogos, los informes periciales, se basan en las guías de buenas prácticas de los mismos, y efectivamente, compañeros, eso se cobra, pero porque tiene un precio, porque nadie trabaja gratis, y porque el trabajo, tiene como recompensa un salario, que no es menos digno que el de los profesionales de la salud pública o de los órganos judiciales públicos. No compañeros, no se emite un informe pericial según lo que nos parezca, o lo que nos cuente el cliente, se emite según unas pruebas muy objetivas. Por supuesto, existen clientes a los que hay que explicarle que sus resultados no son aptos o recomendables para realizar una pericial, pero de esos casos, no se habla. No por trabajar en un organismo público, estáis exentos de presentar subjetividad en vuestros informes, no compañeros, las primeras impresiones existen, para todos, y un informe pericial de un juzgado también cuenta con su parte subjetiva, al igual que un informe médico, o que pasa ¿con todos los pacientes se empatiza igual de bien?

Queridos compañeros, profesionales de la salud y del mundo de las pericias y los informes, está bien que, dentro de sala, cada uno defienda sus argumentos, e incluso que se realicen contrainformes, según los estándares, es precioso debatirlo, pero fuera de sala, todos comemos de lo mismo. No desvaloricemos el trabajo de los demás, sin pararnos si quiera a leerlo o conocerlo. Siempre habrá profesionales de tu campo mejor que tú, pero también los habrá peores, vamos a esforzarnos en ayudar a quienes confían en nosotros en vez de limitarnos a decir que “es un informe de parte”.

Directora de una guardería agrede a los niños que están bajo su cargo.

Directora de una guardería agrede a los niños que están bajo su cargo.

 

niña guarde

Últimamente, conocemos noticias acerca de la agresión de cuidadores de menores hacia estos últimos. Ante  esta situación como  sociedad nos preguntamos, si no tiene habilidades  para cuidar de un niño, ¿por qué se dedica ello?, ¿qué tipo de persona puede maltratar a un menor porque no quiera comer?

Evidentemente, es absurdo preguntarse cualquier cosa, pues no se puede concebir ese trato a un menor indefenso y vulnerable.

La noticia adolece a que la directora castigaba a los niños encerrándoles en un cuarto si se portaban mal, les tapaba la nariz para que abrieran la boca e introducirles la comidalos dejaba sin desayunar e incluso les golpeaba con la mano en los brazos y la cara, zarandeándoles e intimidándoles con gritos. En los primeros años de vida, un menor puede llegar a tener comportamientos como es no querer comer, pero nunca se puede justificar esas conductas desorbitadas de castigo ya que las mismas, pueden acarrear serias consecuencias a nivel físico y psicológico.

Quizás este tipo de cuidadores piensan que al  tener una corta edad, no verbalizaran los hechos que vivencian en la guardería. Posiblemente, esto pueda ser real, aunque desde luego lo que es totalmente perceptible es el cambio de comportamiento que tienen los menores y no solo eso, sino lo que es aún más evidente son los hematomas que tienen.

Entre los cambios de comportamientos más notables se encuentran los terrores nocturnos, el temor a acudir a la guardería, el llanto incontrolable, la actitud paralizada o en su defecto una agitación psicomotriz desmesurada, el miedo a los adultos, aumento de miedos.

Por otra parte, también existen los efectos físicos pues cualquier agresión puede dar lugar a consecuencias físicas inevitables que pudieran afectar a su desarrollo.

En este sentido, estas personas que agreden de esta manera, tienden a tener un bajo nivel de frustración, además de una agresividad que rige su manera de comportarse y que abusa de la vulnerabilidad de otras personas, tan solo primando su propio bienestar y actuando y ejecutando daño al ajeno, si es necesario.

Este tipo de persona, no pueden de ningún modo dedicarse profesionalmente a cuidar de otras personas, pues en el momento menos pensado actuaran acorde a su personalidad, sin importarle las consecuencias de su comportamiento.

 

Abuelos que pelean por sus nietos

Abuelos que pelean por sus nietos

ABUELOS

En la sociedad actual, estamos muy acostumbrados a ver como los padres de un menor, discuten por la custodia o el régimen de visitas en el juzgado. Sin embargo, no estamos habituados a ver como los abuelos de los menores, luchan por poder ver a sus nietos.

Este hecho puede ser debido a que se desconoce los derechos de los abuelos a disfrutar de sus nietos. Si los progenitores tienen algún tipo de disputa con los abuelos, los primeros tienden a pensar que sin ellos los que deciden con quien se relaciona su hijo y con quién no. A realidad se encuentra muy lejos de ese pensamiento.

Los abuelos y por consiguiente, los menores tienen el derecho de disfrutar de la compañía de ambos. Por este motivo, ante la negativa de los progenitores a que sus hijos tengan contacto con sus abuelos, estos últimos se ven abocados a iniciar un procedimiento judicial.

El inicio de este procedimiento es la última vía que suelen utilizar los abuelos, en ocasiones, tras ver como los progenitores, verbalizan frases negativas de ellos a sus hijos. Estos comentarios tienen como último fin, que los hijos tengan un concepto irreal sobre sus abuelos.

Esta situación afecta de manera directa a la estabilidad psíquica de los abuelos, llevando consigo un sufrimiento continuo al no poder interceder respecto a esos comentarios negativos. Del mismo modo, los menores también se ven afectados, pues las frases que les refieren sus padres en estos casos, suelen ser devastadoras como por ejemplo: “tus abuelos no te quieres”.

Desde el punto de vista psicológico, lejos de proteger al menor lo que ocasiona es un malestar en el menor llegando a pensar: “por qué no me quieren?, ¿Tendré la culpa?, ¿Hay algo en mí que no les gusta?. Estas preguntas tienen como consecuencia el desarrollo de una baja autoestima, así como sentimientos de resentimiento hacia sus abuelos.

No nos damos cuenta que, cada frase o cada comportamiento que tengamos como adultos, influye directamente sobre nuestros hijos, no solo a nivel emocional, sino comportamental, aprendiendo un patrón de comportamiento disfuncional.

Todo esto de manera inexorable, tendrá consecuencias sobre la adaptación de los menores a su entorno social, educativo y psicológico. Por este motivo, si se primase el bienestar de los menores, ninguna de las partes debería hacer comentarios despreciativos sobre los otros.

En este sentido, instrumentalizar a los menores como objeto para hacer daño, no es sino, una señal de ingratitud hacia los propios niños, no teniendo que acarrear los mismos con las desavenencias familiares.

Comienza la selectividad, enfréntate a ella sin enterarte

Comienza la selectividad, enfréntate a ella sin enterarte

 

selectividad

Son solo tres días, para los cuales has estado preparándote años. Mantén la calma y piensa en positivo, son algunos de las frases que más escuchamos estos días, o más decimos a todos aquellos jóvenes que nos rodean que se enfrentan a esta temida prueba.

Bien, lo primero es recordad que un gran porcentaje de alumnos que se presentan a la prueba la superan y que el resto, la superan también, aunque sea en otro momento. Respira y planifica tu repaso, puesto que no tienes que estudiar nada nuevo, sino repasar lo que durante tanto tiempo has preparado en el colegio, y tantas veces te han preguntado.

Ten claro que no hay fórmulas mágicas y que todo el control lo tienes tu, confía en ti, visualízate habiendo terminado los exámenes y permítete un descanso.

Resulta muy útil realizar un calendario de repaso que sea realista, no olvides que los exámenes se realizan en días consecutivos, y que tu atención y tu rendimiento no son los mismos un día libre y relajado que un día en el cual has hecho varios exámenes. Planifica tu repaso en función de tus características y no en función de como lo hagan los demás, cada uno tiene sus horas fuertes y sus momentos más flojos y no todos funcionamos igual.

Es importante apagar el móvil, solo serán dos días y ni siquiera enteros, si apagas el móvil algunas horas, podrás concentrarte mejor y cuando lo vuelvas a encender, ya habrás repasado todo y podrás prestarle toda la atención sin culpa ni remordimientos.

Hazte preguntas o repasa de manera similar a la forma del examen y de esa manera, te resultará más fácil expresarlo en el mismo, porque ya habrás cogido el ritmo, aunque probablemente, ya lo tengas cogido debido a la cantidad de veces que lo has hecho en los exámenes del colegio.

Intenta explicárselo a algún compañero o amigo y después que él te resuma si lo ha entendido bien o habría algo que matizar, esto será una manera amena de repasar y de coger nuevas ideas e impresiones para los exámenes.

Y recuerda…ya has hecho exámenes sobre todas las materias, las has aprobado y has llegado hasta aquí. El control lo tienes tu, respira y cuando creas que se te ha olvidado todo o que no te sabes nada, cambia el pensamiento a uno positivo, no es verdad que no te lo sepas. Recuérdate el trabajo que has hecho y todo lo que vas a conseguir después de ese examen. ¡MUCHA SUERTE!

Las verdaderas víctimas de Infancia Libre.

Las verdaderas víctimas de Infancia Libre.

INFANCIA LIBRE

Nos informaban los medios, el pasado miércoles que ya eran tres las mujeres detenidas, madres de la asociación Infancia Libre. En teoría, se trata de una asociación sin animo de lucro, que lucha a favor de la protección integral de los derechos de los niños.

Mucho se habla de las consecuencias que tienen las “falsas denuncias” de Violencia de Género, en el tratamiento adecuado que reciben las verdaderas víctimas, pero ¿qué ocurrirá ahora con estos menores, que han sido privados de la compañía de sus padres, y a los que han convertido en víctimas de algo que realmente no ha ocurrido?

Es cierto que en el ámbito laboral forense y judicial, se habla mucho del síndrome de alienación parental, aunque la Organización Mundial de la Salud no lo haya reconocido como tal, las características que describen dicho síndrome, se resumen a una manipulación del menor, haciéndole creer algo que es falso y fomentando que el menor, genere rechazo hacia el otro progenitor. Estas formas de conducta conducen a un tipo de maltrato infantil, que tendrá consecuencias en la vida adulta del menor, y probablemente condicionará, además, su forma de ver la vida, de sentir y de relacionarse.

Destacan en este comportamiento, las conductas de aislamiento, del menor con el otro progenitor, de tal manera que el progenitor que ejerce dicha manipulación, obtiene el control absoluto del menor y entorpece las comunicaciones y el desarrollo del vínculo entre el menor y el progenitor contrario.

Se obstaculizan, además, las ideas y pensamientos que el menor pueda tener o percibir acerca del progenitor alineado, al cual se pretende alejar, utilizando mentiras o represalias cuando el hijo en común muestra algún interés o afecto por el mismo. Esto se conoce como la capacidad de generar miedo en los menores, mediante presión emocional, castigos por parte del progenitor alienador. El miedo, provoca en los menores un fuerte sentimiento de ansiedad por separación del progenitor alienador, así como dependencia psicológica.

En casos más graves, se llega a proceder al rapto o secuestro de los menores, es decir se procede al distanciamiento físico obligado, del menor con el progenitor alienado. Se pueden producir traslados a otra ciudad, provincia o incluso a otro país.

El fin último de la alienación o manipulación, es erradicar al progenitor de la vida del menor, utilizando cualquier tipo de estrategia, injurias, argumentos denigrantes.

Una de las consecuencias más frecuentes en este tipo de situaciones, además de las mencionadas anteriormente, es el conflicto de lealtades y la victimización secundaria en la que, los progenitores alienadores sitúan a sus propios hijos. Dicho conflicto de lealtades, induce al menor a pensar y entender que la lealtad hacia uno de sus progenitores, automáticamente supone la deslealtad al otro. Es provocada por los adultos y genera en los menores ansiedad, sentimientos de culpa, miedo, inestabilidad emocional, indefensión, sentimientos encontrados, etc.

Es importante, como madre y como padre, defender nuestros derechos, sí, pero nunca jamás podemos olvidarnos de los derechos de nuestros hijos. Los menores, tienen un padre y una madre, y cuando una relación sentimental se rompe, ellos no tienen porque romper con ninguno de los dos. Los menores, son siempre lo más valioso.

Un accidente de tráfico también deja secuelas psicológicas

Un accidente de tráfico también deja secuelas psicológicas

 

accidente

Cuando escuchamos o nos comunican que alguien, bien sea de nuestro entorno o noticias que escuchamos en el telediario, ha sufrido un accidente de tráfico, lo primero en lo que pensamos es en el daño físico qué ha sufrido esa persona; es decir, si estará bien, si podrá moverse, seguir caminando, etc. cuando los equipos sanitarios, nos informan que la victima o victimas están bien, parece que todos nos tranquilizamos y que las cosas volverán a la normalidad cuanto antes, pero ¿qué pasa con las secuelas psicológicas? ¿existen? ¿serán distintas en función de como haya sido el accidente?

Pues efectivamente, dichas secuelas, son muy importantes como para no tenerlas en cuenta. Es un factor relevante, el hecho de cómo se ha producido el accidente, si íbamos conduciendo o si éramos el copiloto. Si a sido contra otro coche, o contra algún elemento de la carretera, si en el otro coche iban varias o una persona, cómo se encuentra, y si había menores. Todas estas variables son relevantes al a hora de hablar de las secuelas psicológicas.

Cualquier accidente, como su propio nombre indica, es algo repentino e inesperado, que afecta a la rutina de todo el que lo sufra. Estas características, provocan que la aceptación del mismo sea más difícil y costosa y que probablemente las secuelas psicológicas, sean graves.

Es importante que la víctima cuente con un buen apoyo familiar y social, dejando de lado las características del accidente en sí. Las víctimas, pueden padecer a corto, medio y largo plazo, sintomatología ansiosa, problemas de sueño, miedo, dificultad para concentrarse y poder trabajar o estudiar, sensación de indefensión, fobia a los coches, no solo a conducirlos sino a montar en ellos, o incluso otros medios de transporte que estén relacionados con el accidente, irritabilidad, hipervigilancia o respuestas exageradas de sobresalto. Toda esta sintomatología, puede considerarse normal durante las primeras semanas, y deben llamarnos la atención, si pasadas las 4-5 semanas tras el accidente, siguen presentes e incluso si han ido a más, puesto que puede ser que la persona haya desarrollado un trastorno por estrés postraumático.

El impacto emocional y las secuelas, como hemos mencionado anteriormente, no será el mismo en todas las personas y variará en función de las consecuencias, ambientales y sociales, que haya tenido el accidente en la victima. Por ejemplo, si en ese accidente la victima ha perdido a un ser querido, al ocurrir de manera repentina e inesperado, la superación y el duelo de esa pérdida, seguramente sea más complicado y las secuelas, más graves. A esto se le añaden las variables de implicación en el accidente, edad del fallecido, relación con la víctima, sensación de culpabilidad, etc.

Es importante prestar atención a las secuelas psicológicas, desde el primer momento en el que se tiene conocimiento del accidente y de los resultados médicos de la víctima. Una buena atención y tratamiento de las mismas, puede ahorrar sufrimiento a la victima y aportarle herramientas para una buena gestión del trauma y de las pérdidas ocurridas en el mismo.