El intento de agresión sexual en Barcelona y los menores inmigrantes fuera de los centros de acogida

El intento de agresión sexual en Barcelona y los menores inmigrantes fuera de los centros de acogida

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La noticia de esta agresión en Barcelona ha conmocionado a los habitantes por varios motivos. El primero es que, en la actualidad, los recursos que existen para menores inmigrantes en acogida están desbordados. El segundo motivo es que las instituciones no puedan controlar a los menores que deciden de manera unilateral no convivir en esos centros homologados.

Determinadas fuentes policiales, afirman que muchos de esos menores, de manera reiterada afirman que no tienen documentación y cuando son detenidos, continuamente afirman que son menores, pues conocen la ley respecto a los mismos. La duda ensombrece estos casos: ¿Realmente son menores?

Esta semana hemos conocido la desdichada noticia del intento de agresión sexual a una mujer y el apuñalamiento a la pareja de la misma, por supuestamente, menores que ocupaban una vivienda en estado insalubre. Tanto es así, que dichos menores están diagnosticados de sarna.

Ante esta situación, nos enfrentamos a dos frentes. El primer frente es que es denigrante ver como estos menores viven en esas condiciones de salubridad que delinquen con el fin de sobrevivir, aunque en tal caso no deberían ser robos con violencia, como son sus antecedentes policiales. En este sentido, ¿cómo es posible que no se tenga controlado las mínimas condiciones de estos menores?

En segundo frente es, ¿cómo puede permitirse que realicen tal acto como es un intento de agresión sexual y un apuñalamiento?

La reflexión nos hace pensar que puede ser lógico que no se controlen a estos menores, pues los centros de acogimiento nunca serán una cárcel, son centros donde se guarda su dignidad y aportan los cuidados y necesidades básicas. Aun así, los delitos de este calibre tienen que ser completamente controlados y condenados y no por referir que son menores, se debe tomar como cierto, pues el daño que han hecho a esa mujer y a su acompañante ha sido desgarrador, manteniendo posibles consecuencias que nunca podremos obviar.

Como población, debemos plantearnos si esos menores se encuentran en una situación de riesgo, es decir, riesgo en todos los sentidos. Los riesgos pueden ser sanitarios o en tal caso, riesgo a cometer delitos de todo tipo, como es lo que ha ocurrido.

No debemos olvidar la situación de superioridad que tenían estos menores, portando un arma blanca y siendo quince personas contra dos. En este sentido, los dos jóvenes de Barcelona estaban totalmente indefensos, aun intentando salvaguardar sus vidas.

Desde el punto de vista objetivo, es llamativo ver el historial delictivo de los menores inmigrantes, de esos menores que están en circunstancias de abandono y sobre todo, si esos menores quieren ser ayudados, pues en muchos casos tienden a consumir algún tipo de droga.

Por todo esto, quizás es totalmente necesario, salvaguardar la vida de aquellos menores inmigrantes y en consecuencia, del resto de ciudadanos.

 

Asesinato de Pioz: Análisis psicológico

Asesinato de Pioz: Análisis psicológico

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Hace pocos días, se ha celebrado el juicio por el asesinato de una familia de Pioz. Durante el juicio la defensa ha afirmado que padece un daño cerebral que le impulso a cometer el crimen.

Por otro lado, los profesionales de la salud han referido que el investigado no es inimputable. Este término significa que no hay nada que explique que los actos cometidos no fueran realizados como causa de ese supuesto daño cerebral o cualquier patología que justifique su comportamiento.

Los psicólogos y psiquiatras lo han definido como una persona con personalidad psicopática, carente de empatía y de sensibilidad. Afirman con rotundidad que los hechos fueron ejecutados premeditadamente, comprando los materiales necesarios para llevarlo a cabo, como son las bolsas y la cinta aislante.

Además, el hecho de esperar a que llegase el padre de la familia y propinarle dieciséis puñaladas, dista mucho de cualquier acto de carácter impulsivo.

Este tipo de personalidad presenta una marcada inestabilidad en todas sus conductas, manteniendo una personalidad con una grave conflictividad, desarrollando unas relaciones interpersonales agresivas y no adaptativas.

Tal como sucedieron los hechos, parece aludir a que la persona imputada, posee plena capacidad y conciencia de sus actos desde el punto de vista intelectual y de voluntad, narrando cada acto por una red social a otra persona. Según fuentes que han tenido acceso al contenido de esos mensajes, afirman que tienen un carácter aterrador, frío y distante, sin un mínimo de sensibilidad hacia las víctimas.

Durante la evaluación psicológica, en este tipo de casos, es muy importante examinar la emocionalidad al narrar el asesinato y según se ha manifestado, el presunto asesino, podía relatar que había matado a su familia, sin el correlato emocional que correspondería a esa manifestación verbal. Esto nos indica frialdad emocional, sin un arrepentimiento.

Con todo este panorama, se añade la huida del presunto asesino y su regreso voluntario para ingresar en prisión provisional. Es decir, cada conducta realizada por el mismo, hace pensar de la meticulosidad de las acciones que realizaba de manera consciente y premeditada.

 

 

 

Juana Rivas: Las cartas de su hijo desde la psicología forense

Juana Rivas: Las cartas de su hijo desde la psicología forense

Lejos de creer o no el testimonio de los adultos, es más importante si cabe, escuchar a los menores. En muchas ocasiones, estos menores pueden explicar y desarrollar sus emociones y pensamientos de la manera más humana y con gran sensibilidad.

Las supuestas cartas del hijo de Juana Rivas, son sin lugar a dudas, el último recurso que percibe el menor para poder expresar lo que está vivenciando, pues se presupone que ya ha agotado todos sus otros recursos. En este sentido, podemos presuponer que las señales de alerta, que expresan todos los menores en esas circunstancias, han sido obviadas.

En general, el niño maltratado no tiene un desarrollo óptimo en su crecimiento y evolución psíquica. Asimismo, las consecuencias que sobrevienen a un menor maltratado dependen de muchas variables que debemos tener en cuenta, como son: el tipo de maltrato, la frecuencia del maltrato y su intensidad y prolongación en el tiempo, vínculo con el agresor, la presencia de violencia física, el apoyo que reciba el niño de sus seres más cercanos, las características del niño y la atención médica y psicológica que reciba.

En cuanto a las posibles afectaciones de un menor, que sufre lo que ha expuesto el hijo de Juana Rivas en sus cartas, debemos mencionar que en ocasiones logran superar los efectos físicos y psicológicos, especialmente los menores que mantienen una buena adaptación y un adecuado afrontamiento de situaciones. Muchos otros menores, sufren problemas físicos, emocionales o psicológicos, como consecuencia del maltrato.

Los daños que padecen habitualmente, vinculados con problemas físicos son entre otros, problemas por déficit de atención, consumo de sustancias ilegales, discapacidad por agresiones que hayan sido permanentes y complicaciones en el aprendizaje. A su vez, el menor podría externalizar problemas en el comportamiento, presentando agresividad e ira desproporcionada y no controlada, baja autoestima lo que supone un posible daño hacia sí mismo, pudiendo autolesionarse, desconfianza y, por ello, aislamiento de su grupo de iguales, comportamientos disfuncionales como comportamientos sexuales peligrosos, conflictividad en el centro escolar y de rendimiento, falta de habilidades sociales y carencias en la asertividad social, además de poca afectividad lo que originará un aislamiento.

La realidad es que todas las posibles consecuencias están concatenadas, pues si se percibe consecuencias comportamentales, de manera inexorable existirán problemas emocionales, no sintiendo un apoyo emocional de ninguna persona, tendencia al rechazo de las relaciones interpersonales, gran frustración e incapacidad para afrontar el estrés de manera normalizada. Además, pueden generar la creencia errónea de que las relaciones deben basarse en la violencia, considerando que haciendo uso de ella se consigue cuanto uno se proponga.

La consecución de todos estos problemas emocionales, podrá dar lugar a Trastornos de personalidad, trastornos depresivos o ansiosos, trastornos de la alimentación, trastornos de vínculo y trastorno de estrés postraumático.

Por otro lado, las consecuencias relatadas pueden tener un corto, medio o largo recorrido y por lo tanto, generarle unas consecuencias permanentes, en su personalidad, desarrollando una patología que no cicatrizará.

Empatía en momentos de crisis

Empatía en momentos de crisis

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En estos momentos, estamos viviendo grandes catástrofes meteorológicas que ocasionan espantosos desastres materiales y personales. Nuestro país, y en concreto las Islas Baleares están experimentando situaciones que están dejando huella en cada habitante.

Las imágenes son estremecedoras y desgarra ver a personas con sus hogares destrozados, llenos de lodo. En este sentido, ¿dónde queda la empatía? Es sorprendente reconocer que, de manera habitual, cualquier persona, en nuestra sociedad, tiende a intentar solventar sus problemas, obviando las problemáticas del ajeno.

La realidad es que esto no ocurre cuando hay situaciones de crisis, donde las personas se apoyan unas a otras, comprendiendo y apoyando en todo lo que esté a su alcance. Desde la psicología, es emoci9nante contemplar como las personas ayudan de manera desinteresada a que el otro, pueda reconducir su vida. Esto es lo que está ocurriendo en Mallorca, miles de personas se funde en la labor de limpieza, de apoyo emocional a quien lo necesita.

Por ello, consideramos la empatía como una de las intervenciones sociales más importantes en las situaciones de crisis, pues la empatía no es sino el entendimiento de la realidad emocional de otra persona.

Podríamos decir que gracias a esa capacidad de empatía y de ayuda, muchas personas han podido sobrevivir a las inundaciones, ya que numerosas personas se han lanzado a la riada para salvar a otros, poniendo en riesgo sus propias vidas. Ante esto, podríamos plantearnos la pregunta ¿la sociedad es tan egoísta como se promulga habitualmente? O quizás, deberíamos reflexionar y ser conscientes de que cuando se nos necesita, navegamos todos en un mismo sentido.

Por otra parte, debemos mencionar la parte fisiológica de estas situaciones, es decir, cuando observamos o nos cuentan cualquier situación de sufrimiento, nuestro cerebro activa regiones que adolecen a la creación del mapa mental de la situación, por lo que entendemos el estado emocional del prójimo, de tal forma que nuestro cerebro simula esa experiencia negativa. Cuando se genera la empatía, de manera ligada, aparece la compasión. A través de la compasión, nos sentimos proactivos para ayudar, apareciendo sentimientos positivos hacia aquella persona.

En definitiva, toda persona sana clínicamente, posee esta capacidad de generar empatía y compasión, puede que unos lo tengan más fomentado que otros, pero de igual modo, posee esa formación cerebral y ese sentimiento que nos impulsa a ayudar.

Parkour ¿deporte o riesgo?

Parkour ¿deporte o riesgo?

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Hace pocos días, hemos conocido la noticia de que un joven ha fallecido, posiblemente a causa de la práctica del Parkour. El Parkour proviene de Francia y se ha extendido en nuestro país de forma abismal.

Los jóvenes utilizan esa práctica como una modalidad deportiva, utilizando sus habilidades motrices con el fin de sortear cuantos elementos de ciudades consideren. Las personas que desarrollan esta modalidad son sorprendentemente hábiles, capaces de moverse con una gran vehemencia, pero ¿es un “deporte peligroso”? Evidentemente, lo es en los momentos en los que desean superarse a sí mismos y ejercitar la modalidad en lugares peligrosos, excesivamente altos, oscuros o inestables.

Lo ocurrido con el joven de Madrid, nos hace reflexionar acerca de la precaución, del verdadero sentimiento de riesgo o peligro, pues en muchas ocasiones, encontramos frases como: “yo controlo”. Esta frase puede tener parte de veracidad, en este caso, pero la realidad es que las variables oscuridad, dificulta la práctica de este “deporte” y siendo consciente de las dificultades que tenemos las personas en la oscuridad, aún más dificultoso, y por tanto, peligroso, es practicar Parkour.

Sin lugar a dudas, el Parkour es una práctica en la que cualquier persona se expone a caídas reiteradas. Estas caídas, pueden dar lugar a lesiones muy importante e incluso la muerte, como ha ocurrido. El Parkour, puede resultar emocionante, por la cantidad de adrenalina que se genera en las personas. Además, a esta adrenalina se une el afán desmedido de grabar la hazaña y colgarla en las redes sociales.

Muchos jóvenes llevan a cabo esta práctica con el fin de que se les reconozca en las redes sociales, y si por ello, tienen que poner en riesgo sus límites, llevando a cabo saltos para los que no están preparados, lo realizan. Por este motivo, deberíamos plantearnos, ¿qué sociedad estamos creando por la cual, los jóvenes prefieren tener muchos seguidores, antes que proteger sus vidas?

Asombra y asusta pensar, que los jóvenes practican este “deporte”, tomando sus saltos como una lotería, ¿saldrá bien?, ¿saldrá mal? La exposición, continua, a retos, deberían ser meditados, siempre, valorando cada elemento que pueda desestabilizar a la persona, como es la oscuridad y una zona en obras, como ha ocurrido en Madrid.

Discusiones en los Pasillos de los Juzgados

Discusiones en los Pasillos de los Juzgados

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Si ya de por sí, es desagradable discutir, o ver a la gente discutir por la vía pública, en sus domicilios, circulando por la carretera o incuso en un supermercado, es aún más violento presenciar cómo las personas discuten en los pasillos de un juzgado. Teniendo en cuenta la situación tan tensa que es, de por sí, sea por el procedimiento o por el desconocimiento de la situación y el lugar, es incomprensible este aumento de tensión voluntaria, al observar situaciones tan incómodas.

En nuestra actividad profesional, visitamos los juzgados de manera asidua, y hemos presenciado situaciones en sede judicial de diversa sintonía. Las situaciones más llamativas, a la par que sorprendentes, son las discusiones entre las partes, o en su efecto entre sus letrados, que además de letrados, son compañeros.

La habitabilidad, los paseos y el bullicio de los pasillos de los juzgados, mientras los implicados esperan a ser llamados para comenzar la vista, es sin lugar a duda un campo de batalla, donde las miradas, los desprecios, los aspavientos y hasta los insultos, definen los sentimientos, a flor de piel. Es cuanto menos, sorprendente, observar como las personas se enzarzan en discusiones poco vehementes, sin un contenido lógico, tan solo buscando el conflicto, insultando, provocando y menospreciando a la parte contraria.

Las personas no esperan a entrar en sala, sino que se increpan fuera de la sala de vistas, con el único fin de liberarse o “quedarse a gusto”. Ante esto, podríamos preguntarnos, si ya has llegado hasta el juzgado, para discutir un tema y esperar que formule una sentencia, ¿qué necesidad tienes de generar un conflicto fuera de la sala? Estas situaciones, no sólo incomodan a las personas que reciben los insultos, sino al resto, a todos aquellos que esperan con paciencia y tranquilidad a entrar en su respectivo juicio, tanto partes como profesionales.

Sin lugar a dudas, en mucha ocasiones, creemos que, si el juez saliera por los pasillos y viera la actitud de las personas que van a entrar en sala, obtendría mucha información y muy valiosa, para poder, posteriormente, dictar una sentencia.

Por otra parte, teniendo en cuenta la labor de los letrados en los juicios, defender los derechos de sus clientes, es totalmente incomprensible que actúen involucrándose de manera inapropiada con cualquier procedimiento, pues llegan a menospreciar al abogado contrario, generando una guerra absurda sin un fin sano.

Es vergonzoso escuchar en los pasillos entre letrados frases como: “veamos quien gana”, “Esto no es como empieza sino como acaba”, con un tono de mofa y burla. Este tipo de frases solo denota poca profesionalidad y poco respecto por los compañeros. Además, cuando ese tipo de frases se escucha en los juzgados de familia, da vergüenza oírlas, pues la labor principal como profesional del derecho, es velar por los intereses de los menores, no es cuestión de que gane un letrado o el otro, el que debe ganar es el menor.

No debemos olvidar, que todos somos compañeros, de un mismo sector, y hacemos, ni más ni menos, que defender a nuestro cliente, sin menospreciar el trabajo de otros profesionales.

Perito Psicólogo y Valoración del Daño

Perito Psicólogo y Valoración del Daño

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El perito psicólogo es el único profesional de la rama de psicología que puede determinar el daño psicológico sufrido y las secuelas que presenta la víctima. En este sentido, el proceso que lleva a cabo el perito es denso, meticuloso y especializado.

Generalmente, entre los casos que más nos llegan con el fin de valorar este tipo de secuela o daño psíquico, se encuentran las víctimas de acoso, accidentes de tráfico, negligencias médicas o victimas de violencia doméstica o agresión sexual. Cada caso, necesita una valoración escrupulosa de todo lo acontecido y el proceso psicológico que ha llevado hasta encontrarse en esa situación emocional y psicológica.

Si bien es cierto que, la persona debe haber mantenido una terapia psicológica para poder entender que la secuela es permanente. Sin haber realizado una terapia, la sintomatología presentada, puede no ser permanente.

Todos los tipos de víctimas que hemos mencionado, presentan un trauma a una o unas situaciones estresantes y traumáticas. El trauma va acompañado de sintomatología psicológica y física por lo que para la valoración de este tipo de secuelas es importante determinar cuándo un trastorno mental ha llegado a su cronicidad, y, por tanto, se convierte en secuela permanente.

Entre las lesiones psicológicas más habituales que valoramos como perito psicólogo son el trastorno por estrés postraumático (TEPT) y los trastornos adaptativos ansioso-depresivos. En muchos casos, estos trastornos se resarcen y la persona vuelve a sentirse como antes, aun así hay personas que la situación traumática ha sido tal que acarrea un daño que merma su estabilidad de manera permanente, por ejemplo, modificando su personalidad, presentándose con características completamente distintas y en ocasiones, siendo estas características desadaptativas, generando una vez más, un incremento en el sufrimiento de la víctima.

No se puede afirmar con rotundidad si una sintomatología provocada por un acontecimiento traumático, puede recuperarse, pues dependerá de multitud de circunstancias, como es el apoyo familiar, el apoyo terapéutico, las características personales y la gravedad de la situación experimentada.

Por este motivo, es totalmente imprescindible la acción de un perito psicólogo que valore todo lo ocurrido y el daño psicológico que presenta la víctima. Sin su acción, judicialmente no se puede corroborar lo que se manifiesta.

Por lo tanto, una secuelas psicológicas, aparece cuando una lesión psíquica no es adecuadamente tratada, o si no se consiguen los resultados esperados tras el tratamiento. En ese momento, la lesión queda permanentemente en la mente de la víctima, convirtiéndose en una modificación que afectará a toda su vida cotidiana, presente y futura.

¿Qué es STOP HATERS?

¿Qué es STOP HATERS?

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Stop Haters es una asociación que tiene como objetivo la asistencia gratuita a todas las víctimas de ciberacoso, está compuesta por abogados, informáticos y un equipo de psicólogos que asesoran de forma desinteresada a cualquiera que esté sufriendo este hostigamiento continuado en el tiempo.

Pero, ¿Qué es ciberacoso? El ciberacoso, también denominado acoso virtual o acoso cibernético, es el uso de medios de comunicación digitales, como WhatsApp, Facebook, Instagram, etc., con el fin de acosar a una persona o grupo de personas, mediante amenazas, coacciones, denigraciones personales y/o laborales, suplantación de identidad y divulgación de información privada o falsa. El ciberacoso es la inmensa mayoría de las veces utilizado con el fin de causar un daño de manera intencionada a la víctima. Además, estos actos de ciberacoso presentan unas características concretas como su rápida difusión y su alcance a través de las redes, ocultándose frecuentemente en el anonimato de perfiles falsos.El ciberacoso también denominado acoso virtual o acoso cibernético, es el uso de medios de comunicación digitales para acosar a una persona o grupo de personas, mediante ataques personales, divulgación de información confidencial o falsa e…

A raíz de esta problemática social en las redes, se creó la asociación STOP HATERS, primera asociación acerca del ciberacoso. Además, la creación de esta asociación lleva consigo la asistencia a la víctima, con el fin de que no se sienta nunca sola o desprotegida.

Tal y como hemos mencionado anteriormente, la asociación no tiene ánimo de lucro y pretende la gratuidad de sus servicios a un año vista, dentro de la Comunidad de Madrid, si consiguen financiación, para todos los afectados de este tipo de acoso. En la actualidad, sólo pueden garantizar la asistencia gratuita a quienes no puedan costeársela. Las personas con capacidad económica, abonarán los honorarios, comprometiéndose la asociación a cobrar la mitad de los mismos.

La presidenta de la asociación Sara G. Antúnez, considera imprescindible esta iniciativa, pues existe multitud de personas desamparadas, sufriendo en silencio, en ocasiones, por desconocimiento de cómo actuar ante estas situaciones.

Asimismo, es necesario adquirir una concienciación sobre el ciberacoso, por lo que la asociación pretende generar campañas con el fin de promover el conocimiento de este mal inserto en la sociedad actual.

Actualmente, con 384 peticiones de amparo resultas y 17 pendientes de juicio, esta asociación se ha convertido, en la única herramienta de lucha para los que sufren acoso en internet. Esperamos poder ayudar a muchas más personas.

Informe Pericial Psicológico sobre capacidad parental

Informe Pericial Psicológico sobre capacidad parental

FAMILIA

El informe pericial psicológico sobre capacidad parental es uno de los informes más demandados, pues con él se consigue atender a las herramientas que tiene el peritado para poder llevar a cabo una adecuada labor como progenitor.

El proceso de la peritación es importante, pues se realizan gran cantidad de pruebas psicométricas cuyos fines son distintos, pero vinculados entre ellos. En este tipo de valoración pericial, es completamente imprescindible valorar los rasgos característicos de personalidad que presenta el progenitor. Sin esta valoración, el informe pericial carece de valor probatorio.

Evaluar esto, es completamente necesario, pues los rasgos de personalidad de los progenitores, influyen de manera directa en la educación de los padres y por tanto, en el menor. En otras palabras, el modo de comportarse del progenitor y su manera de pensar, hacen mella en los menores y en su crecimiento y desarrollo psicoevolutivo.

A través de estos rasgos, se analiza la influencia educacional que tiene cada progenitor con respecto a sus hijos. Asimismo, la valoración sobre la capacidad parental debe hacerse, de tal forma que se entienda a la perfección, que estilo educativo tiene el progenitor y qué características tiene para entender un estilo educativo asertivo, lejano a la sobreprotección, a la punición (castigos como principal método educativo) o inhibicionista, es decir, no presentar la creencia de que los menores tienen que aprender solos.

El estilo educativo influye directamente en la manera en que el niño va aprendiendo a entiende y valorar las cosas que dice, siente, piensa y hace, además de cómo va asumiendo el sistema de valores dela sociedad, así como, los hábitos. En definitiva, la forma de educar tiene una gran influencia en el menor y en como éste se va a comportar y a enfrentarse a las distintas situaciones de la vida cotidiana.

El análisis pericial psicológico, desvelará si existe algún elemento contraproducente para el menor, en cuanto a la capacidad parental del progenitor. Si existiera una patología contraria al buen hacer como progenitor y por lo tanto algo, que ponga en riesgo al menor y a su buen desarrollo psicoevolutivo, el profesional al que se le encomienda la acción pericial, deberá exponerlo en su informe, así como aconsejar sobre qué es lo más beneficioso respecto al menor. Si esto no ocurre, todo profesional estará faltando a su labor como perito.

¿Dónde está mi hijo? Los niños robados

¿Dónde está mi hijo? Los niños robados

 

niño robado

El tema de actualidad se centra en las familias cuyos hijos han sido robados al nacer. El sentimiento de las familias y las vivencias son cuanto menos devastadoras. El vacío emocional que siente a lo largo de su vida es, sin lugar a dudas, la peor emoción experimentada.

Sorprenden los numerosos testimonios que escuchamos, haciendo referencia al nexo de unión que tienen con sus hijos, es decir, los padres suelen explicar que algo dentro de ellos, les hace entender que sus hijos no están muertos, tal como les dijeron.

La lucha constante a la que se enfrentan es, en muchos de los casos, desesperante, pues intentan buscar a sus hijos, sin un resultado positivo, ya que existe y existía mucha precaución respecto a cualquier documento. En esa lucha y búsqueda, las familias se encuentran con grandes silencios.

La confianza, la pierden, pues quien debe ser un profesional o una persona bondadosa, que ayuda a que su hijo nazca, se convierte en una persona despiadada que les ha mentido, y ha utilizado a un bebé como un negocio.

Por su parte, los hijos robados presentaran distintos sentimientos ante esa situación. Tendrán que exponerse al engaño, el duelo de no haber disfrutado de sus padres biológicos, la desconfianza hacia el entorno y hacia los progenitores. Cuando se percatan de lo sucedido, presentan una crisis existencial, necesitan saber cuáles son sus orígenes y es posible que cuando consiguen encontrar a sus padres biológicos, éstos hayan fallecido. Esto propicia sentimientos de rabia, injusticia, desesperanza e impotencia.

Los hijos que fueron adoptados de manera ilegal, generan en algunos casos un trauma, sobrevenido por la situación. Si bien, esos niños han llevado una vida normalizada, el trauma desaparecerá sin dejar un daño psíquico. Sin lugar a dudas, deberán ponerse en tratamiento psicológico especializado con el fin de enfrentarse a la nueva realidad. Si los hijos robados, tienen conocimiento de que sus padres de manera ilegal les adoptaron, indudablemente, generará un desequilibrio emocional.

Por otro lado, en algunos casos, esas familias que adoptaron creían que cuanto realizaban era legal, sintiéndose frustrados y culpándose de haber arrebatado, inconscientemente, un hijo a una familia. Estos sentimientos negativos que generan también son susceptibles de tratamiento psicoterapéutico, pues ellos, del mismo modo, también fueron engañados.

Definitivamente, la trama de los niños robados, deja a su paso multitud de consecuencias negativas y de índole psicológica para todos los involucrados, siendo víctimas de un negocio económico y emocional muy perverso.