La direccionalidad del acoso laboral

La direccionalidad del acoso laboral

 

mobbing

El acoso puede ser ejercido de muy diversas formas tal y como referimos en el anterior post. Teniendo en cuenta siempre, la definición de acoso laboral y entendiéndolo como, una situación de violencia o acoso en el ámbito de trabajo habitualmente dirigida hacia una persona (víctima) por parte de una o varias otras, con el objetivo de aislarla del grupo laboral y eventualmente, conseguir que renuncie o que sea despedida.
Con esta definición queremos centrarnos en el hostigamiento ejercido por una o varias personas y la direccionalidad de las mismas, es decir, si dicho hostigamiento ha sido realizado entre compañeros por lo que sería un hostigamiento horizontal, si ha sido realizada desde los subordinados a los jefes, denominándolo acosos ascendente; o si por el contrario ha sido realizado por superiores hacia sus trabajadores que en este sentido lo denominaremos en escalafón o descendente.
El acoso laboral descendente, es el más frecuente. Se da cuando uno o varios jefes acosan a un trabajador de nivel jerárquico inferior. Este tipo de acoso puede tener un fin estratégico. Dicho fin es la renuncia del trabajador y de este modo no abonar la indemnización correspondiente a despido. Además, puede ser utilizado como una herramienta de gestión de empresa, de tal forma que se hostiga a todo el personal por el temor que subyace a perder el control. Así mismo, otra de las finalidades del propio acoso tiende a ser que el superior desee dañar al trabajador sin una causa concretar, más allá de la perversión del superior.
Por otra parte, el acoso laboral ascendente da lugar cuando un trabajador con un cierto nivel jerárquico es acosado por uno o varios de sus subordinados. Este tipo de acoso, en su mayoría, sucede cuando los acosadores no aceptan, ni estiman oportuno que la persona que desempeña el cargo de jefe la realice. Generalmente, este hostigamiento aparece cuando el jefe es nuevo en el puesto laboral. También puede producirse como reacción ante un superior autoritario, arrogante, caprichoso o incapaz de tomar decisiones imparciales.
Podríamos decir, que este tipo de acoso es el menos frecuente, pero que si se da, puede llegar a generar numerosas complicaciones en el superior, derivando en una disminución del autoestima, dificultades de concentración, incapacidad de toma de decisiones, ansiedad en el momento de encomendar labores y llevarlas a cabo, dudando de su propia iniciativa, delegar en otras personas no adecuadas laboralmente las decisiones que le atañen, en definitiva, un sinfín de consecuencias que minan la actividad profesional del superior y su estado psicológico.
El tercer tipo de direccionalidad es el llamado acoso laboral horizontal, que tiende a darse cuando un trabajador es acosado por uno o varios de sus compañeros de trabajo, los cuales se encuentran en su mismo nivel jerárquico.
Generalmente, las causas que ocasionan este tipo de acoso pueden ser variables. Entre las causas más dadas en nuestra población son las enemistades personales, el interés por ocasionar daño y menospreciar al que consideran el más débil o que es diferente al resto de compañeros. Cuando hablamos de “ser diferentes”, nos referimos a la discriminación que realizan por la religión, el género, la orientación sexual o las ideologías políticas, en su mayoría.
Además, en este tipo de acoso horizontal, se unen ciertos compañeros o en solitario y convierten a la persona acosada en “chivo espiatorio”, es decir, quiere o quieren hacer culpable de algo de lo que no es a la persona acosada, sirviendo así de excusa a los fines del acosador o acosadores.
También, es probable que los sentimientos de envidia hacia la víctima, la cual suelen ser habilidosas con grandes capacidades laborales, así como características de personalidad potentes o un físico arrollador. Estos sentimientos de envidia pueden ser el punto de partida de las actitudes hostigadoras, manteniendo la finalidad de humillar, ridiculizar o minimizar a la víctima, por el temor a perder el propio puesto de trabajo o de que dichas características del acosado puedan bloquear o hacer invisibles las del acosador, quien generalmente se oculta bajo una manta de insatisfacción personal, sentimiento de inferioridad.
Con todo esto, queremos hacer hincapié en que todas las personas pueden ser susceptibles de ser acosadas laboralmente. Por este motivo, como personas individuales debemos ser consciente de que lo que parecen “gracias” en tu equipo de trabajo hacia una persona, puede ocasionarle grandes consecuencias psicológicas.

¿Estamos enamorados o drogados?

¿Estamos enamorados o drogados?

cerebro vs corazon

 

Se acerca San Valentín, el día que llaman “de los enamorados”. La realidad es que estar enamorados es un estado fisiológico transitorio y un sentimiento adictivo. Generalmente, vemos en estas fechas los escaparates llenos de corazones, cuando la mejor imagen que describe “el amor”, es el cerebro. El día de San Valentín está por todas partes, pero ¿Quién es Valentín? ¿Por qué el 14 de febrero y no otro de los 365 días del año?. De todos los historiadores la versión más sonada es que Valentín era un famoso sacerdote de Roma que efectuaba matrimonios cristianos de manera clandestina hasta que fue descubierto y capturado. Valentín fue ejecutado por órdenes del emperador Claudio II un 14 de Febrero.

Cuando estamos enamorados nuestro cerebro segrega unos  niveles altos de dopamina y noradrenalina. Además, en este proceso tenemos un nivel bajo de serotonina que está vinculado a los pensamientos obsesivos de estar con la persona a la que amamos. Para comprenderlo en profundidad, la dopamina en grandes cantidades aumenta el nivel de testosterona, que es la hormona vinculada al deseo sexual y que tiende a asociarse a la capacidad de concentración, la exaltación y dependencia que son síntomas de adicción.

Por otra parte, el alto nivel de norepinefrina que se da en estas situaciones, nos produce pérdida del apetito y un estado eufórico. En definitiva, la embriaguez del enamorado lo producen sustancias que fabrica nuestro cerebro en gran cantidad.

El día de los enamorados tiene una doble cara, nos lo venden muy bonito pero hay aspectos que no lo son tanto. Las personas que no tienen pareja pueden flagelar su autoestima haciéndose preguntas como ¿y por qué yo no tengo pareja?, ¿qué hago mal?, incluso llegando a tener sentimientos de culpa totalmente erróneos. Además, se materializa las relaciones y el amor, por lo que gran cantidad de personas tienden a comprar algo tan solo por el qué dirán, siendo estos en su mayoría hombres.

Este estado de enamoramiento no dura siempre, pues dejamos de segregar esa cantidad de sustancias en nuestro cerebro y es cuando la relación se basa en otros elementos como son la confianza, el apoyo, la admiración, el cariño, la comprensión y un proyecto de vida juntos en el cual las demostraciones de amor no son exclusivas el 14 de febrero.

¿Es dañino conocer a una persona en internet? Las grandes mentiras

¿Es dañino conocer a una persona en internet? Las grandes mentiras

amor por internet

 

Nos encontramos ante una gran oleada de personas que prefieren buscar pareja o conocer gente a través de internet y las redes sociales. Pero, ¿qué grado de veracidad tienen los perfiles que encuentran?, ¿resulta más exitoso ese método que el tradicional?
Partimos de la base de que dichas personas buscan cariño o vinculaciones con otras personas. Haciendo alusión a la primera pregunta que hemos formulado, debemos recordar que el engaño ha desempeñado siempre un papel en el cortejo, incluso en ocasiones resulta algo necesario para atraer a una pareja potencial, afirmando por ejemplo: ¡si, me encanta bailar! o para conseguir relaciones satisfactorias duraderas, refiriendo frases como: ¡Qué va, tú está mucho más fuerte que tu amigo!
Un sondeo llevado a cabo en la universidad de Boston, por Jeana Frost, y otros autores como Nicole Ellison y Jefferey Hancock, sugieren que tras estudios realizados se concluye que las personas tienden a reducir dos kilos y medio de su peso en la información de los perfiles.
Las facetas que más falsean los hombres en internet son el nivel de estudios, los ingresos económicos, la edad y el estado civil. Por el contrario, las facetas que más falsean las mujeres son el peso, la apariencia física y la edad. ¿Por qué existe tanta inexactitud? Numerosos estudios muestran que la comunicación transmitida por ordenador desinhibe y provoca que las personas digan cualquier cosa que les pase por la cabeza, sin filtro. Generalmente, utilizan pseudónimos en vez de nombres reales, lo que propicia una mayor desinhibición y por lo tanto, sus frases no están sujetas a las normas sociales. Además, no existen consecuencias, ni manifestaciones físicas, gestuales que haga que las personas repriman sus comportamientos.
Como resultado a todo esto, quienes se citan en internet, tienden a crear “un yo ideal”, es decir, generan un perfil y se comportan como les gustaría realmente ser, escondiendo su verdadero yo y por lo tanto, su verdadera personalidad. El yo ideal, también está vinculado a la persona que todo el mundo querría conocer y con el que querría mantener una relación, es decir, el prototipo perfecto. Este prototipo siempre sigue las bases que va creando nuestra sociedad; debe ser una persona alta, delgada, con buena capacidad económica, con ojos penetrantes, con pelo abundante, divertida, cariñosa, atenta, respetuosa, activa, es decir, algo irreal.
Por lo tanto, en internet existe una oferta muy amplia y funciona muy rápido, por lo que hay pocas personas que soporten siquiera la más mínima imperfección en una pareja potencial. La realidad es que, para mantener una relación duradera es necesario la paciencia, habilidad y esfuerzo, algo que no suelen llevar a cabo las personas que ligan por internet, pues encuentra a otra persona en su solo click.
Para concluir debemos decir que, las nuevas formas de conocer a una pareja potencial no son dañinas, si la verdad prima en las conversaciones o por lo menos, si manifiestas un yo ajustado a la realidad. Si lo que realmente se desea es buscar el amor, las mentiras sólo generan una pérdida de tiempo, pues continuamente tendrás que ponerte una careta de tu yo ideal y a lo largo del tiempo, incómoda.

El Mobbing versus Sindrome de Burnout

El Mobbing versus Sindrome de Burnout

burnout

El mobbing es una pandemia del siglo actual, aun así se debe tomar con cautela y saber discernir con claridad entre mobbing y otras figuras que pueden confundirse con el acoso como es el “Sindrome de Burnout”.

Este síndrome también es conocido como estrés laboral o síndrome del quemado. Este síndrome puede definirse como estrés en el ámbito laboral y que se caracteriza por un progresivo agotamiento físico y psicológico, una pérdida de motivación por las tareas realizadas, y a su vez cambios de comportamiento, manteniendo una actitud negativa y con malos modales hacia los demás.

Esta situación de malestar y estrés laboral es contrapuesta a una situación de acoso laboral, pues en la segunda situación es necesario un hostigamiento psicológico que no se da en las personas con “Síndrome de Burnt out”. Además de esto, en una situación de acoso laboral se agreden derechos fundamentales de la persona, como su dignidad e integridad moral, mientras que una empresa que no la gestione adecuadamente, se comportará de manera estricta sin agredir los derechos fundamentales.

Además, en el mobbing existe intencionalidad de perjudicar al trabajador, mientras que en la práctica inapropiada de la actividad empresarial prevalece el interés de la empresa interpretado de forma equivocada.

Con el fin de no llegar a esta situación del síndrome del trabajador quemado, es fundamental la prevención. En primer lugar, se debe valorar y evaluar las situaciones que propician estrés y ansiedad en los empleados y de este modo, controlar dichas situaciones y paliar con herramientas adecuadas para minimizarlo y que el trabajador pueda realizar sus tareas de manera óptima sin sobrecarga laboral.

A su vez, es imprescindible que el trabajador adopte una actitud asertiva en el ámbito laboral, además de redefinir las expectativas laborales que poseen de tal forma que, dichas expectativas sean objetivas y a su alcance para evitar frustraciones.

El síndrome de Burnout, puede llegar a confundirse con una situación de acoso por dichos motivos, una mala gestión de la empresa y en consecuencia una sobrecarga laboral, además de unas falsas expectativas por parte del trabajador.

Por otra parte, debemos mencionar el abuso de autoridad, definiéndose como excederse en el ejercicio de atribuciones frente a un subordinado, generalmente forzándolo a realizar tareas que no forman parte de sus obligaciones, o bien trabajar más horas de las pactadas sin aumentar su remuneración. Este abuso de autoridad, si se da de forma muy abrupta y con muchas otras características puede ser considerado acoso. Sin embargo, este abuso de autoridad generalmente se da por una mala organización de la empresa y del jefe que intentan llegar a objetivos de forma autoritaria, pero sin perjudicar al trabajador.

Otra figura a fin es el abuso de confianza, que supone una infidelidad que realiza alguien contra una persona que, sin intención, le ha dado un espacio en su vida. Puede enraizarse al término abuso, aunque en general, no tiende a ser perjudicial para la estabilidad psicológica.

Por tanto, debemos sensibilizarnos y reconocer qué es acoso y qué no lo es.

 

El juego que terminó siendo enfermedad

El juego que terminó siendo enfermedad

monedas

        En el mundo en que vivimos, las redes sociales son algo de lo que muy pocos pueden escapar;
estas nuevas formas de comunicación o socialización tecnológica, se están convirtiendo en el
punto de partida de modas que fomentan la delgadez extrema mediante juegos o competiciones
que elevan su riesgo a lo más alto.

       Lo que a simple vista parece un juego se convierte en una epidemia enfermiza que se expande
por todo el mundo y afecta a personas de todos los rangos de edad.
Estamos hablando de la actual y perjudicial moda de fotografiarse una parte del cuerpo, que
tiene que ser delgada, realizando una prueba; es como un reto y quien lo consiga formará parte
de la población “delgada y físicamente atractiva”. Pero lamentablemente, la  verdadera realidad
es que empezaran a formar parte de la población enferma con hábitos alimenticios y de
comportamiento insanos perjudiciales.

      Cabe mencionar, que no sólo es perjudicial llegar al fin, al objetivo que pretende el juego, sino
las conductas que se realizan para conseguir dicho objetivo; es aquí donde debemos darnos
cuenta de lo que pasa en esas personas, donde debemos actuar y tomar conciencia de la
peligrosa espiral en la que se están metiendo, no sólo las niñas o las adolescentes de
determinada edad, sino mujeres adultas, víctimas de la sociedad en la que las curvas no son
atractivas, ni la edad, sintiéndolo mucho, vivimos unos tiempos en los que se cree que la
juventud es eterna; se ven afectados además, víctimas de todo esto, cada vez más hombres,
adultos en su mayoría.

      Los hábitos más conocidos llevados a cabo en las redes son:
El #ThighGap conocido como el hueco que queda entre los muslos cuando juntas las rodillas.
El #BettyButtonChallenge consiste en tocarte el ombligo con el dedo índice pasando el brazo
por detrás de la espalda, si lo consigues, entras en la categoría de CHICA/O DELAGADA/O.
El #CollarboneChallenge juego que consiste en marcar tanto la clavícula que puede meterte
gran cantidad de monedas en el hueco que queda; por supuesto, el premio se lo lleva aquella
que más monedas pueda colocar.
El #A4Waist la última y más actual tendencia; consiste en coger un folio tamaño DinA4, ponerlo
en vertical y colocarte detrás del mismo de manera que el folio quede a la altura de la cintura.
Si esta es cubierta completamente, entras en el ranking de las más delgadas, si por el contrario
el folio no cubre en su totalidad tu cintura, aun no lo has conseguido del todo y te queda trabajo
por hacer.
El #BikiniBridge se trata de tener la tripa tan plana, que cuando te pones en bikini en la playa
tus huesos de la cadera sostienen el bikini de tal manera que se forma un puente entre estos y
el vientre plano.
Los #AbCracks más conocida como la línea vertical que se marca en el abdomen de las chicas,
sobretodo famosas, y que para nada es necesario tener abdominales, a base de ejercicio físico,
no, solo la línea es suficiente. Esta línea, aparece en chicas en las que su índice de masa corporal
está entre 14% y 20%.

      Todas estas competiciones o juegos que alcanzan niveles estratosféricos de seguidores en las
redes, no hacen más que fomentar enfermedades absolutamente perjudiciales, que en el peor
de los casos llegan a causar la muerte. Provocan obsesiones enfermizas por ser la más delgada
del grupo, y llevan a las personas a creer que lo bonito es la delgadez extrema sin importar nada
más. Es muy importante tener en cuenta una serie de factores existentes genéticamente cuando
una persona quiere estar más delgada, y hay que saber que no a todas las personas nos sirven
los mismos ejercicios ni las mismas conductas alimenticias.

La otra cara de la diversión

La otra cara de la diversión

 sanfermines-son-fiestas

La fiesta, se trata de un rito social, compartido entre un grupo de personas, donde se marca un cierto acontecimiento a modo de celebración. Cada uno de los participantes adopta un rol para la ocasión y por lo general es descontracturado y desinhibido.

Esto está íntimamente relacionado con el hecho de que el comportamiento humano, se ve alterado cuando las personas estamos en grupo. En estos momentos de interacción social se ve más potenciada la identidad de grupo que la propia identidad personal y por lo tanto aumenta la influencia del grupo en los comportamientos individuales.

Esto se ha visto reflejado a lo largo de los años en situaciones tan cotidianas en las que por ejemplo, si uno de los componentes del grupo, o de los líderes, toma una copa, los otros también lo harán solo por sentirse integrados socialmente y pertenecer al grupo. Lo mismo ocurre con las drogas como el tabaco u otras sustancias.

En los casos de agresiones sexuales que se han ido conociendo a lo largo de estos meses, el factor grupal tiene un peso importante en la mayoría de ellas, al cual se le suma la ingesta de alcohol y otras sustancias, propias de las fiestas o grandes aglomeraciones.

Esto no justifica en ningún caso el desarrollo de estas situaciones, agresiones o comportamientos machistas, pero si bien es cierto que son unos buenos predictores de dichas conductas.

Cuando un grupo de amigos se encuentra en una situación social agradable, desinhibidos, con muy poco control y con el deseo incesante de conocer personas del otro sexo, como son consideradas por ejemplo las grandes fiestas de las ciudades o los pueblos, pueden llegar a cometer acciones que ellos, individualmente, no realizarían; esto se ve acrecentado además, por el aumento de apetito sexual que genera el consumo de alcohol en determinadas dosis.

Refiriéndonos concretamente a los hechos ocurridos el pasado mes de Julio en las conocidas fiestas de los Sanfermines, hacemos referencia a que las agresiones sexuales y comportamientos machistas provenientes de los jóvenes, se han ido normalizando a medida que se han ido conociendo imágenes y situaciones del mismo estilo años anteriores. Con esto, ese tipo de situaciones se va asimilando como comportamientos normales en dichas fiestas y no como comportamientos dignos de sanción o pena. Esta normalización da lugar a que cuando las víctimas dicen “NO” al posible agresor, éstos o éste se ve rechazado y humillado y con el derecho de insultar, atacar, humillar a la mujer como si fuese de su propiedad y como si la única opción posible ante él fuese un “SI”.

No obstante es importante tener en cuenta que, el hecho de que el número de denuncias haya crecido, no quiere decir que las denuncias sean más, sino que la concienciación de la sociedad acerca de las agresiones sexuales, ha aumentado. Tal y como ocurre en nuestro país en las situaciones de violencia de género o en el acoso escolar, dichas situaciones existen desde hace muchos años, pero lo normal en estos caso era el silencio; la creencia de que la situación era normal y de que nadie podía ayudarte era lo que primaba. A día de hoy, gracias a campañas de información, sensibilización, prevención y actuación, las víctimas de agresiones sexuales conocen qué es lo que tienen que hacer y qué recursos existen para ayudarlas.

En España queda mucho campo que recorrer en cuanto a estas campañas de prevención e información, y hay que tener claro que lo más importante en estas situaciones es la información. Si los jóvenes no tienen información acerca de los recursos existentes, la situación seguirá manteniéndose como hasta ahora.

Nuestra independencia con el móvil o nuestra dependencia a él

Nuestra independencia con el móvil o nuestra dependencia a él

adiccion al movil

Desde pequeños, tenemos la creencia de que el móvil es sinónimo de independencia y libertad. La realidad es que lo que creemos independencia se convierte en dependencia.

El uso del teléfono móvil se convierte en adicción cuando pasa a ser una conducta repetitiva y que nos genera satisfacción, es un impulso que no se puede controlar y necesitamos usarlo constantemente, en cualquier momento del día y a cualquier hora.

Se convierte en dependencia cuando la conducta es irreprimible, incontrolable y exagerada y que por estar haciendo uso del móvil, dejamos apartadas otras actividades que solíamos hacer como es leer o simplemente tener una conversación con un amigo en un bar.

Si nos fijásemos por un momento, en las mesas de un restaurante, comprobaremos que todos ellos en algún momento de la comida cogen el móvil y por consiguiente, dejan de prestar atención y rompen la dinámica de la comunicación.

Las personas dependientes que dejan de usar sus móviles, tienen como consecuencia el síndrome de abstinencia psicológica y física, padeciendo angustia, ansiedad, nerviosismo e irritabilidad. Toda esta sintomatología se desvanece cundo vuelven a tener contacto con el móvil.

Como toda adicción, tiene unos efectos que son graduales dependiendo de la persona, pero entre otros se encuentra, aislamiento social y soledad creyendo que el mejor modo de comunicación es el móvil, comportamiento compulsivo, alteraciones de estado de ánimo, falta de habilidades de comunicación y lenguaje, pues se tiende a valorar la rapidez al escribir, creciente sensibilidad a las críticas ajenas, fracaso escolar, etc.

Por este motivo, es de suma importancia controlar el uso de los teléfonos a los menores, pues son más susceptibles de generar adicción.

El mundo de las tecnologías puede ser beneficioso, pero también puede generar problemas como los que hemos desarrollado. Sin un control exhaustivo del móvil, vivimos mejor aunque no lo creamos.

¿Para qué sirve un psicólogo en la emergencia?

¿Para qué sirve un psicólogo en la emergencia?

psi

Cuando llega a nuestros oídos que ha tenido lugar una emergencia, un desastre, una catástrofe, lo primero que nos imaginamos es al cuerpo de bomberos, la policía, los médicos del SAMUR y los técnicos en emergencia. Sim embargo, el psicólogo es otro de los profesionales y especialistas de que intervienen en situaciones de emergencias, crisis y desastres.

El papel o rol que cumplen los psicólogos dentro del equipo de emergencias, encargado de normalizar la vida en estos escenarios es fundamental, y por esto es necesaria su presencia.

En la actualidad el papel del equipo de intervención psicosocial, es casi por completo desconocido. A través de este post explicaremos qué es la psicología de crisis, catástrofes, emergencias y desastres y el rol del psicólogo.

Los profesionales de este campo, definen la psicología de emergencias como:

“La rama de la psicología que abarca el estudio del comportamiento y el modo de reacción de los individuos, grupos o colectivos humanos en las diferentes fases de una situación de emergencias o desastres” (Acevedo y Martínez, 2007).

El psicólogo especializado en esta rama, debe estar preparado psicológica y emocionalmente para hacer frente a todo tipo de situaciones. Algunos de estos profesionales, advierten que es una especialidad en que requiere como elemento imprescindible una gran vocación Hay que ser realista y conscientes de que no todos los psicólogos estamos preparados para actuar y trabajar bajo tanta presión y en situaciones de especial vulnerabilidad.

En estas situaciones, el psicólogo tratará con personas con episodios traumáticos que pueden generar estados de ansiedad, ataques de pánico, pérdidas, duelos, incertidumbre, desconsolación… y su objetivo es adaptar e intentar minimizar las crisis emocionales y psicológicas tanto a nivel individual como, sobre todo, a nivel del grupo afectado;

Esto implica que, además de esa vocación, citada anteriormente, el profesional ha de tener clara la gestión del tiempo y de los recursos. Hay que tener en cuenta que la actuación del psicólogo de emergencias es a tiempo real, con respuesta inmediata ante una situación nueva, inesperada, de crisis y con gran capacidad de generar incertidumbre. Cuando el profesional es solicitado para atender una emergencia, durante los primeros minutos no sabe a qué se enfrenta ni lo que va a encontrar al llegar a la zona de conflicto, puede que se presente ante un único afectado, pero puede que sea un gran grupo de personas los que han sufrido dicha crisis, por esto es imprescindible esa gestión de tiempos y recursos.

El principal rol del psicólogo es informar a las personas de lo que ha pasado, de sus estados vulnerables y examinar el impacto psicoemocional del desastre. Ha de fomentar un entorno de protección y asistencia, promoviendo un clima de absoluta confianza en la persona o grupo de personas, y regular las reacciones psicológicas negativas que se presenten en ellas.

En algunas ocasiones, los propios profesionales han de atender a sus compañeros, ya que puede aparecer en ellos algún tipo de reacción negativa o imprevista. Esto es más habitual de lo que se cree, y demuestra que por muy preparados que estén los profesionales, somos personas y que nadie es inmune a sufrir una crisis.

Es importante explicar, que todas las reacciones a una situación de crisis o desastre, son normales y que lo extraño, anormal o raro es la situación.

 

Las Muertes Invisibles

Las Muertes Invisibles

invisible

 

En la actualidad, no existen políticas contra el suicidio. El último estudio estadístico realizado en el 2014, plasma una realidad sumergida e invisible, manteniéndose el suicidio como la primera causa de muerte, que consideran externa, con 3.910 suicidios. Ante esto, como ciudadanos deberíamos plantearnos la siguiente pregunta: ¿por qué no es un dato que deben considerar importante y actuar para combatirlo?

Nos encontramos con una nebulosa en cuanto a este tema, un tema tabú en nuestra sociedad, un tema que debe dejar de ser invisible y por lo tanto, ser consciente de dichas muertes.

Las muertes invisibles nos aportan una gran información sobre la necesidad social de atención psicológica que requiere nuestra sociedad y que estamos pasando por alto. ¿Por qué lo pasamos por alto? Debido a algunas ideas insertadas en la sociedad sobre el suicidio, tendemos a menospreciar dicho tema, aun así si cada ciudadano del mundo fuese consciente de este hecho “en el mundo se suicida una persona cada 40 segundos y se calcula que otra lo intenta cada dos segundos”, pondríamos mayor atención a la necesidad de ayuda.

Por otra parte y no menos importante, son los familiares del entorno más cercano a la persona fallecida. Estas personas, necesitan un apoyo psicológico fuerte y en realidad son “los eternos olvidados”. Ellos pueden ser, si se les brinda ayuda y conocimientos, un gran mecanismo para impedir el suicidio, pero esto no se baraja en nuestra sociedad.

Podemos escuchar en alguna conversación “la persona que se suicida quiere morir”. En realidad, la frase correcta y adecuada es: “la persona que se suicida quiere dejar de sufrir”. No desea morir, y mucho menos matarse, sino que busca una forma de vivir distinta, sin los problemas que sufre. Valora la muerte como la única alternativa posible para superar la situación. Con todo esto, concluimos que en realidad es una persona que necesita ayuda para ver otras alternativas de solución o en su caso una disminución de sus problemas.

Entre tantas personas, existe el mito de que el suicidio no se puede evitar. Evidentemente, nada se puede prevenir si no se hace nada para prevenirlo y de momento en España no se ha instaurado un plan de acción que sea conocido por toda la sociedad. Creando un argumento contrario a ese mito, debemos decir que se conocen los factores de riesgo y por lo tanto existe un conocimiento sobre las variables en las que debemos incidir y controlar.

En modo de conclusión, debemos decir que la conducta suicida se entiende como la consecuencia de una interacción entre los estresores a los que cada persona se enfrenta. La Organización Mundial de la Salud afirma que los factores de riesgo se entrelazan como factores estresantes y precipitantes, de manera que pueden dar lugar a conductas suicidas. La persona con riesgo suicida puede disponer de habilidades de afrontamiento de problemas que han de potenciarse con un buen tratamiento o de familiares y amigos que le protegen de ese riesgo.

Las muertes invisibles son muertes relevantes.

 

El Silencio de los Hombres

El Silencio de los Hombres

boca cerrada

En este blog, queremos hacer una reflexión sobre un tema que tiende a ser un “secreto” social. Este tema es, la violencia que se ejerce hacia los varones. Después de mucho tiempo, creemos que aún no se considera como debiera la violencia y es por este motivo por el que decidimos reflexionar sobre ello.

El silencio de los hombres ante la violencia que sufren se debe principalmente a factores como falta de apoyos jurídicos, es decir, existe una escasa materia en cuanto a protección de hombres.

Por otra parte, debemos mencionar la poca credibilidad que brindamos a este tipo de situaciones, habiendo una mínima conciencia social. El miedo a la vergüenza de reconocerse como víctima y no haber adquirido un rol masculino socialmente aceptado como es “el hombre fuerte”, hace que la distancia ante la denuncia aumente considerablemente. Las creencias erróneas vinculadas al pensamiento fruto del maltrato: “me lo merezco, yo lo provoque”, hace que el problema se enquiste aún más, ocultando su situación.

Podríamos preguntarnos, ¿Un hombre puede llegar a no valerse de forma positiva?. Efectivamente, sufrir cualquier tipo de violencia, tanto hombres como mujeres se ven afectados. Todos son víctimas, no debemos diferenciar el género, porque la ansiedad, la depresión, la baja autoestima, el aislamiento social, puede aparecer en cualquier persona.

El pensamiento social acerca de la fortaleza del hombre y la debilidad de la mujer, es sin duda alguna, una enfermedad en nuestro pensamiento, y más en un tema tan importante como es la violencia ejercida sobre una mujer a un hombre.

La voz de la valentía, así es como deberíamos nombrar a las personas víctimas de violencia.