El Mobbing versus Sindrome de Burnout

El Mobbing versus Sindrome de Burnout

burnout

El mobbing es una pandemia del siglo actual, aun así se debe tomar con cautela y saber discernir con claridad entre mobbing y otras figuras que pueden confundirse con el acoso como es el “Sindrome de Burnout”.

Este síndrome también es conocido como estrés laboral o síndrome del quemado. Este síndrome puede definirse como estrés en el ámbito laboral y que se caracteriza por un progresivo agotamiento físico y psicológico, una pérdida de motivación por las tareas realizadas, y a su vez cambios de comportamiento, manteniendo una actitud negativa y con malos modales hacia los demás.

Esta situación de malestar y estrés laboral es contrapuesta a una situación de acoso laboral, pues en la segunda situación es necesario un hostigamiento psicológico que no se da en las personas con “Síndrome de Burnt out”. Además de esto, en una situación de acoso laboral se agreden derechos fundamentales de la persona, como su dignidad e integridad moral, mientras que una empresa que no la gestione adecuadamente, se comportará de manera estricta sin agredir los derechos fundamentales.

Además, en el mobbing existe intencionalidad de perjudicar al trabajador, mientras que en la práctica inapropiada de la actividad empresarial prevalece el interés de la empresa interpretado de forma equivocada.

Con el fin de no llegar a esta situación del síndrome del trabajador quemado, es fundamental la prevención. En primer lugar, se debe valorar y evaluar las situaciones que propician estrés y ansiedad en los empleados y de este modo, controlar dichas situaciones y paliar con herramientas adecuadas para minimizarlo y que el trabajador pueda realizar sus tareas de manera óptima sin sobrecarga laboral.

A su vez, es imprescindible que el trabajador adopte una actitud asertiva en el ámbito laboral, además de redefinir las expectativas laborales que poseen de tal forma que, dichas expectativas sean objetivas y a su alcance para evitar frustraciones.

El síndrome de Burnout, puede llegar a confundirse con una situación de acoso por dichos motivos, una mala gestión de la empresa y en consecuencia una sobrecarga laboral, además de unas falsas expectativas por parte del trabajador.

Por otra parte, debemos mencionar el abuso de autoridad, definiéndose como excederse en el ejercicio de atribuciones frente a un subordinado, generalmente forzándolo a realizar tareas que no forman parte de sus obligaciones, o bien trabajar más horas de las pactadas sin aumentar su remuneración. Este abuso de autoridad, si se da de forma muy abrupta y con muchas otras características puede ser considerado acoso. Sin embargo, este abuso de autoridad generalmente se da por una mala organización de la empresa y del jefe que intentan llegar a objetivos de forma autoritaria, pero sin perjudicar al trabajador.

Otra figura a fin es el abuso de confianza, que supone una infidelidad que realiza alguien contra una persona que, sin intención, le ha dado un espacio en su vida. Puede enraizarse al término abuso, aunque en general, no tiende a ser perjudicial para la estabilidad psicológica.

Por tanto, debemos sensibilizarnos y reconocer qué es acoso y qué no lo es.

 

El juego que terminó siendo enfermedad

El juego que terminó siendo enfermedad

monedas

        En el mundo en que vivimos, las redes sociales son algo de lo que muy pocos pueden escapar;
estas nuevas formas de comunicación o socialización tecnológica, se están convirtiendo en el
punto de partida de modas que fomentan la delgadez extrema mediante juegos o competiciones
que elevan su riesgo a lo más alto.

       Lo que a simple vista parece un juego se convierte en una epidemia enfermiza que se expande
por todo el mundo y afecta a personas de todos los rangos de edad.
Estamos hablando de la actual y perjudicial moda de fotografiarse una parte del cuerpo, que
tiene que ser delgada, realizando una prueba; es como un reto y quien lo consiga formará parte
de la población “delgada y físicamente atractiva”. Pero lamentablemente, la  verdadera realidad
es que empezaran a formar parte de la población enferma con hábitos alimenticios y de
comportamiento insanos perjudiciales.

      Cabe mencionar, que no sólo es perjudicial llegar al fin, al objetivo que pretende el juego, sino
las conductas que se realizan para conseguir dicho objetivo; es aquí donde debemos darnos
cuenta de lo que pasa en esas personas, donde debemos actuar y tomar conciencia de la
peligrosa espiral en la que se están metiendo, no sólo las niñas o las adolescentes de
determinada edad, sino mujeres adultas, víctimas de la sociedad en la que las curvas no son
atractivas, ni la edad, sintiéndolo mucho, vivimos unos tiempos en los que se cree que la
juventud es eterna; se ven afectados además, víctimas de todo esto, cada vez más hombres,
adultos en su mayoría.

      Los hábitos más conocidos llevados a cabo en las redes son:
El #ThighGap conocido como el hueco que queda entre los muslos cuando juntas las rodillas.
El #BettyButtonChallenge consiste en tocarte el ombligo con el dedo índice pasando el brazo
por detrás de la espalda, si lo consigues, entras en la categoría de CHICA/O DELAGADA/O.
El #CollarboneChallenge juego que consiste en marcar tanto la clavícula que puede meterte
gran cantidad de monedas en el hueco que queda; por supuesto, el premio se lo lleva aquella
que más monedas pueda colocar.
El #A4Waist la última y más actual tendencia; consiste en coger un folio tamaño DinA4, ponerlo
en vertical y colocarte detrás del mismo de manera que el folio quede a la altura de la cintura.
Si esta es cubierta completamente, entras en el ranking de las más delgadas, si por el contrario
el folio no cubre en su totalidad tu cintura, aun no lo has conseguido del todo y te queda trabajo
por hacer.
El #BikiniBridge se trata de tener la tripa tan plana, que cuando te pones en bikini en la playa
tus huesos de la cadera sostienen el bikini de tal manera que se forma un puente entre estos y
el vientre plano.
Los #AbCracks más conocida como la línea vertical que se marca en el abdomen de las chicas,
sobretodo famosas, y que para nada es necesario tener abdominales, a base de ejercicio físico,
no, solo la línea es suficiente. Esta línea, aparece en chicas en las que su índice de masa corporal
está entre 14% y 20%.

      Todas estas competiciones o juegos que alcanzan niveles estratosféricos de seguidores en las
redes, no hacen más que fomentar enfermedades absolutamente perjudiciales, que en el peor
de los casos llegan a causar la muerte. Provocan obsesiones enfermizas por ser la más delgada
del grupo, y llevan a las personas a creer que lo bonito es la delgadez extrema sin importar nada
más. Es muy importante tener en cuenta una serie de factores existentes genéticamente cuando
una persona quiere estar más delgada, y hay que saber que no a todas las personas nos sirven
los mismos ejercicios ni las mismas conductas alimenticias.

La otra cara de la diversión

La otra cara de la diversión

 sanfermines-son-fiestas

La fiesta, se trata de un rito social, compartido entre un grupo de personas, donde se marca un cierto acontecimiento a modo de celebración. Cada uno de los participantes adopta un rol para la ocasión y por lo general es descontracturado y desinhibido.

Esto está íntimamente relacionado con el hecho de que el comportamiento humano, se ve alterado cuando las personas estamos en grupo. En estos momentos de interacción social se ve más potenciada la identidad de grupo que la propia identidad personal y por lo tanto aumenta la influencia del grupo en los comportamientos individuales.

Esto se ha visto reflejado a lo largo de los años en situaciones tan cotidianas en las que por ejemplo, si uno de los componentes del grupo, o de los líderes, toma una copa, los otros también lo harán solo por sentirse integrados socialmente y pertenecer al grupo. Lo mismo ocurre con las drogas como el tabaco u otras sustancias.

En los casos de agresiones sexuales que se han ido conociendo a lo largo de estos meses, el factor grupal tiene un peso importante en la mayoría de ellas, al cual se le suma la ingesta de alcohol y otras sustancias, propias de las fiestas o grandes aglomeraciones.

Esto no justifica en ningún caso el desarrollo de estas situaciones, agresiones o comportamientos machistas, pero si bien es cierto que son unos buenos predictores de dichas conductas.

Cuando un grupo de amigos se encuentra en una situación social agradable, desinhibidos, con muy poco control y con el deseo incesante de conocer personas del otro sexo, como son consideradas por ejemplo las grandes fiestas de las ciudades o los pueblos, pueden llegar a cometer acciones que ellos, individualmente, no realizarían; esto se ve acrecentado además, por el aumento de apetito sexual que genera el consumo de alcohol en determinadas dosis.

Refiriéndonos concretamente a los hechos ocurridos el pasado mes de Julio en las conocidas fiestas de los Sanfermines, hacemos referencia a que las agresiones sexuales y comportamientos machistas provenientes de los jóvenes, se han ido normalizando a medida que se han ido conociendo imágenes y situaciones del mismo estilo años anteriores. Con esto, ese tipo de situaciones se va asimilando como comportamientos normales en dichas fiestas y no como comportamientos dignos de sanción o pena. Esta normalización da lugar a que cuando las víctimas dicen “NO” al posible agresor, éstos o éste se ve rechazado y humillado y con el derecho de insultar, atacar, humillar a la mujer como si fuese de su propiedad y como si la única opción posible ante él fuese un “SI”.

No obstante es importante tener en cuenta que, el hecho de que el número de denuncias haya crecido, no quiere decir que las denuncias sean más, sino que la concienciación de la sociedad acerca de las agresiones sexuales, ha aumentado. Tal y como ocurre en nuestro país en las situaciones de violencia de género o en el acoso escolar, dichas situaciones existen desde hace muchos años, pero lo normal en estos caso era el silencio; la creencia de que la situación era normal y de que nadie podía ayudarte era lo que primaba. A día de hoy, gracias a campañas de información, sensibilización, prevención y actuación, las víctimas de agresiones sexuales conocen qué es lo que tienen que hacer y qué recursos existen para ayudarlas.

En España queda mucho campo que recorrer en cuanto a estas campañas de prevención e información, y hay que tener claro que lo más importante en estas situaciones es la información. Si los jóvenes no tienen información acerca de los recursos existentes, la situación seguirá manteniéndose como hasta ahora.

Nuestra independencia con el móvil o nuestra dependencia a él

Nuestra independencia con el móvil o nuestra dependencia a él

adiccion al movil

Desde pequeños, tenemos la creencia de que el móvil es sinónimo de independencia y libertad. La realidad es que lo que creemos independencia se convierte en dependencia.

El uso del teléfono móvil se convierte en adicción cuando pasa a ser una conducta repetitiva y que nos genera satisfacción, es un impulso que no se puede controlar y necesitamos usarlo constantemente, en cualquier momento del día y a cualquier hora.

Se convierte en dependencia cuando la conducta es irreprimible, incontrolable y exagerada y que por estar haciendo uso del móvil, dejamos apartadas otras actividades que solíamos hacer como es leer o simplemente tener una conversación con un amigo en un bar.

Si nos fijásemos por un momento, en las mesas de un restaurante, comprobaremos que todos ellos en algún momento de la comida cogen el móvil y por consiguiente, dejan de prestar atención y rompen la dinámica de la comunicación.

Las personas dependientes que dejan de usar sus móviles, tienen como consecuencia el síndrome de abstinencia psicológica y física, padeciendo angustia, ansiedad, nerviosismo e irritabilidad. Toda esta sintomatología se desvanece cundo vuelven a tener contacto con el móvil.

Como toda adicción, tiene unos efectos que son graduales dependiendo de la persona, pero entre otros se encuentra, aislamiento social y soledad creyendo que el mejor modo de comunicación es el móvil, comportamiento compulsivo, alteraciones de estado de ánimo, falta de habilidades de comunicación y lenguaje, pues se tiende a valorar la rapidez al escribir, creciente sensibilidad a las críticas ajenas, fracaso escolar, etc.

Por este motivo, es de suma importancia controlar el uso de los teléfonos a los menores, pues son más susceptibles de generar adicción.

El mundo de las tecnologías puede ser beneficioso, pero también puede generar problemas como los que hemos desarrollado. Sin un control exhaustivo del móvil, vivimos mejor aunque no lo creamos.

¿Para qué sirve un psicólogo en la emergencia?

¿Para qué sirve un psicólogo en la emergencia?

psi

Cuando llega a nuestros oídos que ha tenido lugar una emergencia, un desastre, una catástrofe, lo primero que nos imaginamos es al cuerpo de bomberos, la policía, los médicos del SAMUR y los técnicos en emergencia. Sim embargo, el psicólogo es otro de los profesionales y especialistas de que intervienen en situaciones de emergencias, crisis y desastres.

El papel o rol que cumplen los psicólogos dentro del equipo de emergencias, encargado de normalizar la vida en estos escenarios es fundamental, y por esto es necesaria su presencia.

En la actualidad el papel del equipo de intervención psicosocial, es casi por completo desconocido. A través de este post explicaremos qué es la psicología de crisis, catástrofes, emergencias y desastres y el rol del psicólogo.

Los profesionales de este campo, definen la psicología de emergencias como:

“La rama de la psicología que abarca el estudio del comportamiento y el modo de reacción de los individuos, grupos o colectivos humanos en las diferentes fases de una situación de emergencias o desastres” (Acevedo y Martínez, 2007).

El psicólogo especializado en esta rama, debe estar preparado psicológica y emocionalmente para hacer frente a todo tipo de situaciones. Algunos de estos profesionales, advierten que es una especialidad en que requiere como elemento imprescindible una gran vocación Hay que ser realista y conscientes de que no todos los psicólogos estamos preparados para actuar y trabajar bajo tanta presión y en situaciones de especial vulnerabilidad.

En estas situaciones, el psicólogo tratará con personas con episodios traumáticos que pueden generar estados de ansiedad, ataques de pánico, pérdidas, duelos, incertidumbre, desconsolación… y su objetivo es adaptar e intentar minimizar las crisis emocionales y psicológicas tanto a nivel individual como, sobre todo, a nivel del grupo afectado;

Esto implica que, además de esa vocación, citada anteriormente, el profesional ha de tener clara la gestión del tiempo y de los recursos. Hay que tener en cuenta que la actuación del psicólogo de emergencias es a tiempo real, con respuesta inmediata ante una situación nueva, inesperada, de crisis y con gran capacidad de generar incertidumbre. Cuando el profesional es solicitado para atender una emergencia, durante los primeros minutos no sabe a qué se enfrenta ni lo que va a encontrar al llegar a la zona de conflicto, puede que se presente ante un único afectado, pero puede que sea un gran grupo de personas los que han sufrido dicha crisis, por esto es imprescindible esa gestión de tiempos y recursos.

El principal rol del psicólogo es informar a las personas de lo que ha pasado, de sus estados vulnerables y examinar el impacto psicoemocional del desastre. Ha de fomentar un entorno de protección y asistencia, promoviendo un clima de absoluta confianza en la persona o grupo de personas, y regular las reacciones psicológicas negativas que se presenten en ellas.

En algunas ocasiones, los propios profesionales han de atender a sus compañeros, ya que puede aparecer en ellos algún tipo de reacción negativa o imprevista. Esto es más habitual de lo que se cree, y demuestra que por muy preparados que estén los profesionales, somos personas y que nadie es inmune a sufrir una crisis.

Es importante explicar, que todas las reacciones a una situación de crisis o desastre, son normales y que lo extraño, anormal o raro es la situación.

 

Las Muertes Invisibles

Las Muertes Invisibles

invisible

 

En la actualidad, no existen políticas contra el suicidio. El último estudio estadístico realizado en el 2014, plasma una realidad sumergida e invisible, manteniéndose el suicidio como la primera causa de muerte, que consideran externa, con 3.910 suicidios. Ante esto, como ciudadanos deberíamos plantearnos la siguiente pregunta: ¿por qué no es un dato que deben considerar importante y actuar para combatirlo?

Nos encontramos con una nebulosa en cuanto a este tema, un tema tabú en nuestra sociedad, un tema que debe dejar de ser invisible y por lo tanto, ser consciente de dichas muertes.

Las muertes invisibles nos aportan una gran información sobre la necesidad social de atención psicológica que requiere nuestra sociedad y que estamos pasando por alto. ¿Por qué lo pasamos por alto? Debido a algunas ideas insertadas en la sociedad sobre el suicidio, tendemos a menospreciar dicho tema, aun así si cada ciudadano del mundo fuese consciente de este hecho “en el mundo se suicida una persona cada 40 segundos y se calcula que otra lo intenta cada dos segundos”, pondríamos mayor atención a la necesidad de ayuda.

Por otra parte y no menos importante, son los familiares del entorno más cercano a la persona fallecida. Estas personas, necesitan un apoyo psicológico fuerte y en realidad son “los eternos olvidados”. Ellos pueden ser, si se les brinda ayuda y conocimientos, un gran mecanismo para impedir el suicidio, pero esto no se baraja en nuestra sociedad.

Podemos escuchar en alguna conversación “la persona que se suicida quiere morir”. En realidad, la frase correcta y adecuada es: “la persona que se suicida quiere dejar de sufrir”. No desea morir, y mucho menos matarse, sino que busca una forma de vivir distinta, sin los problemas que sufre. Valora la muerte como la única alternativa posible para superar la situación. Con todo esto, concluimos que en realidad es una persona que necesita ayuda para ver otras alternativas de solución o en su caso una disminución de sus problemas.

Entre tantas personas, existe el mito de que el suicidio no se puede evitar. Evidentemente, nada se puede prevenir si no se hace nada para prevenirlo y de momento en España no se ha instaurado un plan de acción que sea conocido por toda la sociedad. Creando un argumento contrario a ese mito, debemos decir que se conocen los factores de riesgo y por lo tanto existe un conocimiento sobre las variables en las que debemos incidir y controlar.

En modo de conclusión, debemos decir que la conducta suicida se entiende como la consecuencia de una interacción entre los estresores a los que cada persona se enfrenta. La Organización Mundial de la Salud afirma que los factores de riesgo se entrelazan como factores estresantes y precipitantes, de manera que pueden dar lugar a conductas suicidas. La persona con riesgo suicida puede disponer de habilidades de afrontamiento de problemas que han de potenciarse con un buen tratamiento o de familiares y amigos que le protegen de ese riesgo.

Las muertes invisibles son muertes relevantes.

 

El Silencio de los Hombres

El Silencio de los Hombres

boca cerrada

En este blog, queremos hacer una reflexión sobre un tema que tiende a ser un “secreto” social. Este tema es, la violencia que se ejerce hacia los varones. Después de mucho tiempo, creemos que aún no se considera como debiera la violencia y es por este motivo por el que decidimos reflexionar sobre ello.

El silencio de los hombres ante la violencia que sufren se debe principalmente a factores como falta de apoyos jurídicos, es decir, existe una escasa materia en cuanto a protección de hombres.

Por otra parte, debemos mencionar la poca credibilidad que brindamos a este tipo de situaciones, habiendo una mínima conciencia social. El miedo a la vergüenza de reconocerse como víctima y no haber adquirido un rol masculino socialmente aceptado como es “el hombre fuerte”, hace que la distancia ante la denuncia aumente considerablemente. Las creencias erróneas vinculadas al pensamiento fruto del maltrato: “me lo merezco, yo lo provoque”, hace que el problema se enquiste aún más, ocultando su situación.

Podríamos preguntarnos, ¿Un hombre puede llegar a no valerse de forma positiva?. Efectivamente, sufrir cualquier tipo de violencia, tanto hombres como mujeres se ven afectados. Todos son víctimas, no debemos diferenciar el género, porque la ansiedad, la depresión, la baja autoestima, el aislamiento social, puede aparecer en cualquier persona.

El pensamiento social acerca de la fortaleza del hombre y la debilidad de la mujer, es sin duda alguna, una enfermedad en nuestro pensamiento, y más en un tema tan importante como es la violencia ejercida sobre una mujer a un hombre.

La voz de la valentía, así es como deberíamos nombrar a las personas víctimas de violencia.

La telaraña de una Secta

La telaraña de una Secta

telarana

¿Te has preguntado alguna vez sobre la fuerza de la captación de personas a ciertos grupos sociales? Seguramente tu respuesta es sí, por ello vamos a comenzar haciendo una distinción muy importante entre afiliación y captación.

En un proceso de afiliación, la iniciativa parte de la persona que libre y voluntariamente se aproxima al grupo con interés de pertenecer a él. Sin embargo, en un proceso de captación, la iniciativa y el interés surgen del propio grupo, el cual pone en marcha una serie de mecanismos para lograr incorporar al sujeto a su núcleo.

Si como característica principal se lleva a cabo la persuasión coercitiva, están intentando imponerse a la persona, conducir y delimitar su capacidad de hacer. Con esto queremos decir que, la persona no tomaría decisiones de forma libre y personal, sino que llevará a cabo una aceptación pasiva de lo que se le preponga como decisión.

Pero, ¿qué tiene de atractivo una secta? Muchos son los elementos que dan a conocer como bases del grupo y que, en nuestra sociedad valoramos como positivos, como son:

  • Un grupo con un objetivo común. El grupo nos permite asumir una serie de características de identidad nuevas, un nuevo entorno “familiar”. Todo esto tiene como consecuencia que creemos una sensación de protagonismo de un proyecto de vida que en definitiva, no es real.
  • El altruismo, la intensificación de cada emoción. Cada miembro del grupo mantiene la esperanza de encontrar una respuesta positiva en ese mismo círculo y mantiene esas expectativas.
  • El alcance de la felicidad plena. En su mayoría, las sectas usan el objetivo de “salvación” como instrumento de movilización de personas.

Estos elementos van parejo de la imagen que reciben de las sectas en los primeros contactos. Entre las características principales distinguimos, la felicidad que muestran, el estilo de vida tan deslumbrante, la fortaleza, la implicación para con las personas y un grupo sin problemas personales.

No debemos olvidar que esta imagen, no es más que una careta que cuando nos queramos dar cuenta, ya será tarde y podríamos caer en la telaraña que forman.

¿Una persona con características de Personalidad Psicopáticas es necesariamente un asesino?

¿Una persona con características de Personalidad Psicopáticas es necesariamente un asesino?

psicopata

Debemos comenzar categorizando lo que es “El Psicópata”. Éste posee una serie de características de personalidad, que no son entendidas como enfermedad mental, pero sí como características anormales. Se tiende a diagnosticar, según el Manual de diagnóstico de Psiquiatría, dentro de los Trastornos de Personalidad, como un TRASTORNO ANTISOCIAL DE LA PERSONALIDAD.

Aun así, existe un amplio rango y por lo tanto grados distintos de manifestación, siendo por ejemplo “el asesino”, o simplemente una persona aparentemente adaptada a la sociedad, que trabaja, estudia y forma una familia.

Aunque parezca ilógico, pueden tener estas características de personalidad nuestro vecino, nuestro compañero de trabajo, o nuestra pareja. Al no ser perceptibles este tipo de personalidades, somos vulnerables y estamos en riesgo por no adquirir una conducta defensiva que nos prepare para la acción, si se diese el caso de necesitarlo.

Entre otra características básicas podemos delimitar las siguientes:

  1. Anestesia afectiva, es decir no sienten culpabilidad, por lo que, ellos no son sufren, sino que son las personas de su entorno más cercano las que lo padecen. Sin embargo, las emociones que siente son la cólera, ira o tristeza, cuando sus objetivos no son cumplidos o si las cosas no se hacen a su modo.
  2. Egoismo, es decir sus conductas son ejecutadas en tanto en cuanto sea de su propio interés. Para alcanzar sus objetivos, dominar y tener poder sobre su entorno, pueden simular sentimientos que realmente no sienten como son por ejemplo, compasión, solidaridad, amistad, amor, etc. Cualquier medio es aceptable para ellos por el mero hecho de conseguir su propósito que es anular la voluntad de cualquier persona con el fin de utilizarlo y poder demostrar su superioridad.

No hay que olvidar que la psicopatía puede manifestarse en unos contextos y no en otros. Es el que denominamos “la serpiente del Libro de la Selva”, pueden llegar a mantener una actitud encantadora en un entorno especifico y devastador en otro.

El psicópata mantiene conservada su capacidad de juicio, son conscientes de lo que está bien aceptado y lo que no lo está. Aun así, no existen límites en su conducta.

Podríamos decir que un trastorno psicopático de la personalidad se caracteriza por:

  • Locuacidad y encanto superficial
  • Autovaloración exagerada – Arrogancia
  • Ausencia total de remordimiento o culpa
  • Manipulación ajena y utilización de la mentira y el engaño como recurso
  • Ausencia de empatia en las relaciones interpersonales
  • Problemas de conducta en la infancia
  • Conducta antisocial en la vida adulta
  • Impulsividad
  • Ausencia de autocontrol
  • Irresponsabilidad
  • Estilo de vida parásito
  • Conducta sexual promiscua
  • Falta de objetivos realistas y a largo plazo
  • Necesidad de estimulación constante y tendencia al aburrimiento.
  • Diversas relaciones matrimoniales de corta duración.
  • Conductas delictivas

Para finalizar, debemos decir que este trastorno de personalidad posee rasgos inflexibles y crónicos, por lo que no es modificable.

Negligencia médica: ¿lo pasamos por alto o existen consecuencias psicológicas importantes?

Negligencia médica: ¿lo pasamos por alto o existen consecuencias psicológicas importantes?

negligenia

Es importante realizar una distinción entre la negligencia médica y el accidente durante la atención o el tratamiento. Se hace referencia a un accidente cuando este no se puede prever y no es el resultado de la falta de conocimiento o pericia por parte del médico.

Al contrario, la negligencia médica implica un error por parte del médico según las normas de atención para el tratamiento de la condición del paciente, ya sea por falta de conocimiento o debido a una dejadez al proporcionar la atención, lo cual causa un claro perjuicio a la persona.

Las secuelas físicas suelen ser el factor más evidente de la negligencia médica pero no es el único y, en algunos casos, ni siquiera el más importante. De hecho, las consecuencias psicológicas que provoca una negligencia médica no se deben desdeñar ya que, aunque no sean visibles, el sufrimiento que provocan puede afectar a la persona durante años, limitando seriamente su calidad de vida.

– Ansiedad e inquietud: tener que lidiar con un problema de salud ya provoca de por sí una buena dosis de ansiedad y desasosiego, ser víctima de una negligencia médica no hace sino agudizar aún más este estado. Desgraciadamente, la ansiedad no es el mejor aliciente para la salud sino que acentúa los síntomas de numerosas patologías o incluso puede desencadenar alguna enfermedad funcional.

Desconfianza: la relación médico-paciente se basa en la confianza, una condición fundamental para que se produzca adherencia terapéutica, la cual desempeña un rol protagónico en la sanación. En otras palabras, si la persona confía en el criterio del médico, es más probable que siga el tratamiento al pie de la letra y que sane más rápido. Obviamente, cuando se produce una negligencia médica, la desconfianza sienta casa, y no solo con el médico o el centro implicado sino que a veces se extiende a todo el sistema de sanidad, lo cual, a la larga, repercute negativamente en la salud de la persona.

– Ira y resentimiento: es usual que la persona que haya sido víctima de una negligencia médica se sienta enfadada y no comprenda por qué le ha tenido qué ocurrir justamente a ella. Culpar al médico o al hospital es una reacción normal pero si no se sobrepasa esta etapa sino que se queda atascada en un círculo de resentimiento, este suele generar profundas repercusiones en el ámbito psicológico. De hecho, el resentimiento es uno de los sentimientos más tóxicos que existen porque no solo genera más ira y hostilidad sino que puede afectar directamente la salud física.

– Sensación de abandono e indefensión: a menudo la persona que es víctima de la negligencia médica se siente abandonada a su suerte, experimenta un profundo sentimiento de indefensión, sobre todo una vez que comienza el proceso de reclamación de daños ya que no es sencillo enfrentarse al sistema. Sin embargo, el sentimiento de indefensión conduce directamente a la desesperanza y la depresión, dos estados que no solo afectan profundamente la calidad de vida sino que también pueden desencadenar o agudizar otras enfermedades.

Autoestima limitada: cuando una persona sufre una negligencia médica y se ha generado una secuela física, esto genera un descenso de la autoestima de la paciente. Dicha autoestima se mostrará en sus actos, como por ejemplo, pérdida de habilidades sociales, reducción de actividades de ocio, aislamiento social, etc.

La suma de estas variables puede ocasionar sentimientos depresivos, que pueden llegar a cronificarse y producir un trastorno lo que implica una gran afectación en todos los ámbitos de la persona, social, laboral, personal y emocional.