Informe pericial en acoso del colectivo LGTB

lgtb

En la actualidad, aunque intentemos afirmar que no existe odio a determinadas personas, la realidad es contraria.

El colectivo LGTB está expuesto a numerosas situaciones de acoso, simplemente por ser quienes son, tildándoles de que son “diferentes al resto”. El acoso al que son sometidos por compañeros de clase, vecinos, o simplemente cualquier ciudadano, puede llegar a generar multitud de síntomas negativos, como puede ser ansiedad, sentimientos de tristeza, desesperanza, etc.

Es por este motivo que es necesario denunciar cualquier situación de acoso y poder dejar patente el daño que hacen determinados comentario o en su defecto, determinados hechos. En nuestra labor profesional ayudamos a las víctimas a ponerle nombre a lo que le ocurre, a esos síntomas que han aparecido, en ocasiones, sin darse cuenta.

Muchas personas tras una situación de acoso de este tipo, comienzan a sentirse responsable de las situaciones y de las vejaciones que sufren, creyéndose finalmente, que son “raros” y que merecen ese trato.

Es por esto que realizamos informes periciales para que puedan aportarlo al juzgado y de ese modo, dejar patente el daño que se ha provocado a la víctima y que ese daño no es sino, el resultado de una situación de acoso.

Nuestro único fin es analizar todo lo sucedido y constatar si existe un nexo causal entre el sufrimiento de la persona y el hecho imputado, es decir, agresión o acoso. El informe pericial les ayuda, puesto que se encuentra vulnerables al tener que demostrar que lo que están sintiendo y lo que les está afectando psicológicamente, viene determinado por los supuestos hostigadores.

Puede resultar mínimo un comentario, pero la realidad es que la suma de pequeños comentarios, provoca grandes daños que atentan contra la estabilidad psicológica de las personas y nuestro fin es poder demostrar esto ante el juzgado, como peritos.

Los daños pueden ser muy numerosos, y de distinta gravedad, incluso pueden generar miedo a salir de sus domicilios, o acudir a eventos sociales, por temor a ser agredidos o insultados.

Sin lugar a dudas, creemos que es imprescindible no ocultar el daño y denunciar cualquier tipo de discriminación y acoso.