En estas semanas de confinamiento, todas las personas tendemos a agobiarnos y quizás, no saber qué hacer. Si la población normal está en un estado de angustia, es entendible cualquier estado de nerviosismo en las mujeres que están embarazadas, y que presumiblemente, en escaso tiempo darán a luz.

Los pensamientos más habituales que pueden aparecer en la actualidad, son por ejemplo, “voy a estar sola, mis familiares no lo van a poder ver, ni tocar, ni oler”. Estos pensamientos hacen que de manera rápida, generemos emociones negativas como es la tristeza, la frustración, la incertidumbre, etc. Nuestros familiares podrán verle/a, por videollamada o quizás desde el coche, la cuestión es definirles cómo es, cómo huele, cómo es su piel y con esa información, vuestra familia se sentirá feliz, feliz  de que el bebé esté ya con vosotros.

Es evidente, que estos pensamientos  pueden llegar a ser irrefrenables, pero ¿dónde dejamos los pensamientos positivos y las emociones agradables que teníamos antes de este confinamiento, como es la felicidad y la ilusión? Por este motivo, es importante centrarnos en varias cosas, que seguramente y de manera inconsciente, hemos dejado relegado a un segundo plano.

Debido a este confinamiento, aún más que nunca debemos pensar en la ilusión que tenéis por el nacimiento de vuestro bebé, pensar en cosas que solíais pensar como por ejemplo: “¿cómo será su cara?, ¿se parecerá a mí?, ¿tendrá mis ojos o mi sonrisa?”. Estos pensamientos y preguntas, segregan una hormona muy importante en toda persona como es la dopamina, la que nos impulsa a estar reconfortables. Para seguir propulsando la energía para el gran momento, es necesario compartir con la pareja el momento, visto desde una perspectiva adecuada: “Nuestro hijo/a en poco tiempo estará entre nuestros brazos, y podremos disfrutar de él o ella, cada segundo, JUNTOS”.

En la actualidad, se supone que muchos padres no podrán entrar en el parto y acompañar a la madre en esa tarea tan BONITA, como es traer a su hijo al mundo. Aun así, es preciso pensar en lo realmente importante, el bebé. Dentro de este cuadro social que estamos viviendo, lo más apropiado es pensar, en los momentos que viviremos juntos, el padre, la madre y el bebé, en la multitud de abrazos que le daréis y el cariño que tenéis por darle.

Los pensamientos positivos tienen que acompañar a cada padre y madre, pensando que en horas, disfrutareis de algo totalmente inexplicable, vuestro/a hijo/a. También es importante, pensar que esos sanitarios que van a ayudaros a dar a luz, son personas que adoran su trabajo, personas que quieren ver también la carita de vuestro bebé y que os acompañarán cuidadosamente, en cada momento.

Por lo tanto, el apoyo entre vosotros, mamá y papá, y la confianza en los médicos y matronas que os van a acompañar en este momento tan importante para vosotras es primordial. No estáis solas, hay un equipo contigo y tu pareja, forma parte de ese equipo, mutuamente, tú como madre le contarás todo, y él como padre, estará pensando en ti y en vuestro bebé.