El duelo por COVID-19: cómo afrontar la pérdida o fallecimiento de un ser querido

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El COVID-19, está dejando un daño importante en miles de personas que pierden a un ser querido. Como es evidente, esta situación ha propiciado que todas esas personas no puedan estar con el familiar enfermo, en los últimos momentos de su vida. ¿En qué se diferencia una fase de duelo normal del duelo por COVID-19?

Esta situación tan excepcional y extraña, propicia que el duelo sea más difícil de realizarse adecuadamente, debido a la sensación que pueden tener  los familiares, de no haber  podido ayudar a su familiar, físicamente y emocionalmente. A esta sensación, se le une el dolor por no haber podido despedirse del familiar, algo que siempre ayuda y favorece el proceso de duelo.

Al tratarse de una experiencia tan extraña e ilógica emocionalmente, además de ser una situación forzosa e inesperada, es normal que presentemos distintos síntomas negativos. La realidad, es que no estamos preparados para la situación acontecida, pues no se espera ese fallecimiento, por lo que las emociones que se experimentan son más intensas de lo habitual y quizás, vayan fluctuándose durante el día, sintiendo enfado, tristeza, ira, angustia, culpa, llantos, etc.

Como sabemos, la emoción genera síntomas físicos, y en una emoción tan intensa como es esta, los síntomas físicos, pueden llegar a ser mayores, presentando debilidad muscular, pérdida de interés por realizar actividades, incluso tensión muscular.

Duelo por COVID-19: Pautas para afrontar la pérdida

En nuestra actividad profesional, indicamos algunas pautas que pueden ser de ayuda, ante la vivencia, tan dolorosa como la que se vive respecto al duelo. El primer paso es deciros que, os permitáis tener un tiempo de dolor, lo que vivís es algo único y tus emociones son tuyas, no tienen por qué ser  las mismas que tiene otro familiar, por lo tanto, no compares tus emociones con otras, cada persona es única, inigualable e irrepetible.

Como hemos dicho antes, acepta tus emociones, no intentes bloquearlas y no sentirlas, es totalmente normal que te sientas mal. Es más, es conveniente que las emociones que tengas, las expreses a familiares que te den apoyo y que no minimicen tu dolor.

Aunque estemos en confinamiento, las emociones puedes seguir expresándolas por videollamada o por teléfono, abraza con tus emociones y besa con tus palabras. Es momento de expresar y para ello, te recomendamos que escojas un cuaderno de notas que te guste, y escribas. Escribe tu despedida hacia tu familiar fallecido, recopila recuerdos, incluso fotos reseñables y gratificantes, recuerda lo que te ha aportado en el tiempo de vida, que has compartido con él o ella y siéntete agradecido por todo lo que has aprendido gracias a esa persona. Habla con tus familiares de todas estas cosas, de todas las experiencias felices que habéis formado juntos.

Ahora es el momento de crear objetivos realistas, esos que te gustan y fórmalos de  manera realista, y medible. Planifícate una rutina, que te ayude a organizar tus horas de sueño, tus horas para comer, el tiempo para hacer las tareas y también para hacer actividades gratificantes.

El dolor debemos aceptarlo, y reconocer que es una situación y acontecimiento triste, pero valora  la compañía de  tus seres queridos y los objetivos que tienes por programar. Sí, tienes que sentir dolor, pero también permítete sonreír con cosas cotidianas, como por ejemplo, la sonrisa de uno de tus hijos, la equivocación de tu pareja cocinando, el “meme” que te envía un amigo, etc.

No estás sol@, confía en profesionales para ayudarte a superar los momentos difíciles. Estamos aquí para cuidarte.