El intenso mundo de los influencers. ¿fachada o realidad?

celia fuentes

Estamos acostumbrados a ver a chicas y chicos jóvenes, llamados “bloggers” o “influencers” posando perfectos todos los días y en cada uno de los eventos a los que acuden. Parecen tener una vida repleta de felicidad, lujos, caprichos y que además están rodeadas de amigas y gente querida, y la realidad, tal y como hemos observado la semana pasada, no siempre es así.

Muchos nos preguntamos, ¿Cuál es el precio por vender tu vida cada día? ¿Cuánto vale un like?

Las personas hoy catalogadas de “influencer”, son aquellas que cuentan con cierta credibilidad sobre un tema en concreto, ya sea por su apariencia física o por lo que muestra en las redes sociales, por ejemplo, en moda. Estas personas, resultan interesantes para marcas que quieran vender sus productos, siendo los “influencers” el medio más rápido, ya que, con solo publicar una foto en las redes, llega a un enorme número de gente en muy poco espacio de tiempo.

Llegar a ser una de las “influencer” más importante y valorada, exige más dedicación de la que podemos creernos, llegando a considerarse esta forma de vida como una profesión más, llena de perfeccionismo y exigencia. Puede resultar atractivo al principio, así como fácil y entretenido, pero poco a poco, muchas y muchos de los jóvenes que se introducen en este mundo, empiezan a sentir la presión por tener que estar siempre perfectos y publicar cada actividad que hacen en su día a día; dejando relegados a un segundo plano, los momentos íntimos, los días más tristes, e incluso aquellos momentos en los que lo único que te apetece es descansar y no hacer nada.

Además, en todo tipo de trabajo, el empleado, tiene que conseguir unos objetivos frente a su superior, y este mundo funciona igual, si no cumples los objetivos, perderás valor socialmente. Los “influencer”, tienen que conseguir no sólo los objetivos que desean las marcas, sino los de sus seguidores en las redes sociales. Por este motivo, la presión y el estrés son más fuertes, que los de una persona anónima.

Para ello, uno de los objetivos más importante de estos jóvenes, es que no dejen de subir los seguidores y los likes en las redes sociales, porque si esto no ocurre, la situación puede llegar a ser estresante y frustrante puesto que, es un mundo muy competitivo. Es ahí cuando comienzan a aparecer los síntomas propios de los trastornos adaptativos con sintomatología ansioso-depresiva, cómo baja autoestima, sensación de fracaso, pensamientos negativistas como creer que si no tienes determinados likes o comentarios no has triunfado o no vales nada.

Esto no se desarrolla de igual manera en todas las personas, puesto que, según el tipo de personalidad que tenga cada “influencer”, utilizará distintos tipos de herramientas para afrontar dicha situación estresante. Existen personalidades más fuertes, que saben sobreponerse a la situación y darle la importancia que realmente tiene, pero, por el contrario, hay otras más vulnerables, que gestionan peor estas situaciones y lo sufren más.

Según datos publicados en otros medios de comunicación, una de las “influencers” del panorama nacional, Celia Fuentes, concursante del reality de Sara Carbonero, Quiero Ser, decidió quitarse la vida la semana pasada. Al parecer, estaba atravesando una de las malas etapas de este mundo, y esto, unido a otros factores emocionales, ha dado lugar a la peor noticia.

Ante situaciones como estas, es cuando nos preguntamos, qué estaba pasando esta chica si parecía muy feliz en las fotos. Y nos paramos a reflexionar, ¿es real todo lo que se publica en las redes sociales o es una fachada para mantenerse en la palestra social? Pues bien, podríamos contestar afirmando que no existe una vida perfecta, sin momentos difíciles.

Además, “vender” una vida idílica, solo nos aleja de la realidad y de la expresión de emociones, tanto positivas como negativas, y puede llegar a tener efectos devastadores en el resto de la sociedad, puesto que, gran cantidad de adolescentes, en pleno proceso de desarrollo, querrán parecerse a esos “influencers” siendo feliz cada día, sin problemas, ni sin malos momentos en la vida.